lunes, 31 de diciembre de 2012

TETÃ PURAHÉI (PRIMER HIMNO NACIONAL DEL PARAGUAY)

El Paraguay, había tenido en primer lugar un Himno Nacional que fue elaborado durante el gobierno del Dr. Francia, que era cantada íntegramente solo en guaraní, pero durante el Gobierno de Don Carlos el mismo fue traducido por el propio presidente, aunque luego fue remplazada por el Himno que fuera realizado por el uruguayo Figueroa.

Pero durante la Guerra contra la Triple Alianza el Mariscal Francisco Solano López considero que era preferible que se cantase un himno netamente nacional, así que reemplazo el himno hecho por Figueroa por el antiguo himno nacional denominado "Teta Purahei" o como seria en castellano, "Canto de la Patria", la presente versión la extraje de la película "Cerro Cora", no conozco otra versión, pero igual aquí se los dejo.


Una versión con sonido mejorado aportado por nuestro hermano uruguayo José Damián Torko:
extraída de la película Cerro Corá, con imágenes del documental  argentino "Algo Habrán Hecho" de Pergolini.




A continuación letra del Himno en primer lugar en idioma guaraní, y posteriormente en castellano.

TETÃ PURAHÉI

Ñande jyva, ñande rekove,

Ñane retãme ime'ẽmbyrã,

Ndajahejaichéne

Ijakatúa oñemoamarũ.



Jaguarete paraguái

Okorõrõ, oñarõ ha huguýne

Oimehaichagua motare'ỹmbárare

Ta'iñaña, tahuguypy.




Ñande ra'ykuérape ñame'ẽne

Ijyvatevéva tetã repy,

Tembiguái ndaha'eichéne

Ambue tetã ojejapóvagui




Tenonde opava'erã

Ava ñemoñanga Paraguái

Jajepy'apy mboyve

Pytaguakuéra poguýpe.



Paraguái mayma, ndapekyhyjévai

Peipotápiko tova jepete

Okañy pende réra, pende rerekua

Térã posä hendápe pemano



¡Mano, mano, mano!

¡Tosunu mboka tuichavéva,

sapukái joapy, táva guasu gua,

Ikyre'ỹ ha imarangatúva!



Ahojakuéra oveve,

Pyapykuéra ndovaváivape,

Mboka guasu onohẽ

Mbota iñarõ ha oporojukáva!



Ha ñane Retã isãsómava

Noñembohováiri avavére

Iñemomba'e ombojehuka,

Marangatu, poi mboajére.



PURAHÉI JOA

Toikove ñane sãso,

Ñane retã toryetérema

Tapia ta'isãso.

Tapia ta'ijoheipyre.

Anastasio Rolón

Autor



PRIMER HIMNO NACIONAL PARAGUAYO

Nuestros brazos, nuestras vidas

A la patria son debidos:

No serán impunemente

Sus derechos ofendidos.




El león del Paraguay

Rugirá fiero y sangriento

Contra cualquier enemigo

Sea pérfido o cruento.




A nuestros hijos daremos

Alta patria preciosa;

Esclavos nunca seremos

De prepotencia orgullosa.




Primero se ha de acabar

La paraguaya nación

Antes de sufrir aviltada

La extranjera opresión.



Paraguayos valerosos,

¿Queréis insultos sufrir?

¿Perder el nombre y la gloria

O antes mil veces morir?


¡Morir, morir, morir!

Y que retumbe grandioso

El eco del pueblo fuerte

¿Magnánimo y brioso!



Los estandartes tremolan

En los pulsos belicosos

Los cañones ya vomitan

Marciales golpes rabiosos



Y la Patria independiente

Ya no es más contestada;

La victoria declarola

Justa, ovante, respetada.



CORO

Viva nuestra independencia

Y nuestra gloriosa patria,

Siempre sea soberana.

Siempre sea majestuosa

Carlos Antonio López
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domingo, 30 de diciembre de 2012

GUERRA GUASÚ VIDEOS DE LA TELEVISIÓN PÚBLICA ARGENTINA

Una excelente producción realizada por la Televisión Pública Argentina en cuatro partes, recomendada realmente.




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Protocolo de entendimiento para la guerra contra el Paraguay. (II)


Protocolo de entendimiento para la guerra contra el Paraguay.

Los Plenipotenciarios Argentinos contestaron que el derecho de la Nación Argentina a todo el territorio del Chaco sobre la margen derecha del río Paraguay hasta la latitud de 22 grados era incontestable; que el Tratado de 1852 no cedía ninguna parte de ese territorio a la República del Paraguay que fue desaprobado por no juzgarse sus términos, por tanto claros y precisos a ese respecto que los derechos de la Confederación en materia de límites son defendidos por el Paraguay, sin contestarlos, llegando al Gobierno Paraguay hasta proponer al Plenipotenciario Argentino la compra del Departamento de la Candelaria en el territorio de las Misiones,

como consta en la nota de este de fecha 25 de agosto de 1856, que ellos estaban fundados en documentos inexcusables que el Gobierno Argentino exhibiría al tratar esa materia; que los territorios arbitrariamente ocupados por el Gobierno Paraguay son continentales y pertenecen a la Nación y a las Provincias de Salta y de Corrientes, divididas del territorio paraguayo por los grandes límites naturales que constituyen los ríos Paraná y Paraguay; que los Plenipotenciarios Argentinos, por estas razones, creían muy claro el derecho de la Confederación y muy bien establecidos por la naturaleza los hechos tradicionales y el derecho de la legislación Española que el Paraguay al separarse de la Nación Argentina no pudo hacerlo sino con los límites que tenía como Provincia, sin arrastrar sin otro derecho que su propia voluntad, territorio de otras Provincias, divididas por los grandes límites naturales que dejan mencionados. Los Plenipotenciarios Argentinos añadieron que en vista de tales antecedentes, no abrigaban el temor de que las Potencias extrañas considerasen abuso de fuerza en el fin que proponen á la alianza, desde que, además, ni el mismo Paraguay había considerado pertenecerle los territorios de que se trata habiendo limitado su acción a impedir su ocupación para mantener su sistema de incomunicación con otros pueblos, valiéndose para ello del estado de guerra en que se halla la Nación para conquistar su independencia, guerra en que el Paraguay no tomó parte alguna, y posteriormente de la guerra civil en que aquella se vio envuelta; que tanto menos abrigaban ese temor cuanto una de las condiciones de su alianza, debía ser el mantenimiento de la independencia del Paraguay dentro de los límites que tan claramente le señalan la naturaleza y el derecho que tenían la convicción de que si el Gobierno Argentino propusiese al del Paraguay la aceptación de los límites que indica el Plenipotenciario del Brasil, los aceptaría sin hesitar y de que sería inútil una guerra para obtener lo mismo que le sería pacíficamente concedido a la más simple indicación; que sentían mucho no poder adherir a la alianza sobre la base propuesta por el Plenipotenciario Brasilero, y que por ese motivo quedase sin un perfecto acuerdo la presente abertura de los dos Gobiernos, hechas tan amigablemente y con vistas tan justas y nobles. Que, por eso, su Gobierno tenía la convicción que no teniendo la alianza por objeto común asegurar a cada Estado la posesión de un territorio contestado, encontraría serias resistencias en la Confederación. 



No juzgándose el Plenipotenciario Brasilero autorizado para dar su asentimiento al parecer de los Plenipotenciarios Argentinos, ni éstos al de aquél, resolvieron dejar pendiente el acuerdo de que se trata, y someter a la aprobación de sus Gobiernos las razones producidas por una y otra parte. 




Y a fin de que los dichos Gobiernos puedan con perfecto conocimiento de causa, y más prontamente ajustar su cooperación, caso subsistan esas circunstancias que ahora hacen fuesen la necesidad de una guerra contra la República del Paraguay, y lleguen al acuerdo que desean para esa eventualidad, convienen los Plenipotenciarios en declarar desde ahora, conforme a las instrucciones que recibieron de sus Gobiernos, cuales son las fuerzas y recursos pecuniarios de que cada uno de ellos podrá disponer y cualesquiera otras condiciones que se juzguen esenciales para regular la acción común de los dos países en esa guerra. 




En consecuencia fue acordado que, verificado el caso de la alianza ofensiva o defensiva, la Confederación Argentina podrá concurrir con un cuerpo de Ejército de seis mil hombres de las tres armas y el Imperio del Brasil con otro de ocho mil hombres de las mismas armas, además de la fuerza con que cada Estado proveerá a la defensa de sus fronteras, donde estas puedan estar expuestas a alguna invasión del enemigo. 




El Imperio del Brasil concurrirá también con las fuerzas de mar necesarias para las operaciones de bloqueo, transporte de tropas, ataque de las fortificaciones paraguayas, abrir el pasaje de los ríos. 




Cada uno de los Cuerpos del Ejército Argentino y Brasilero será comandando por un Oficial General. 




Reunidos los dos Cuerpos de Ejército, si estuviese presente el Excmo. Señor Presidente de la Confederación Argentina, será este el Comandante en Jefe de las fuerzas aliadas. En caso contrario, tendrá el mando en Jefe el General que contara bajo su mando mayor número de fuerzas de su respectiva Nación. 




El Plan General de Campaña será acordado entre los dos Gobiernos o sus representantes competentemente autorizados, y salvo cualquier combinación ulterior que se juzgue más conveniente, los dos Cuerpos de Ejército se reunirán en la Provincia de Corrientes y establecerán allí la base de sus operaciones. 




Los Plenipotenciarios Argentinos manifestaron que S.E., el Señor Presidente de la Confederación, tendría el más vivo placer en dirigir por segunda vez las fuerzas de las dos Naciones aliadas y amigas, pero que tal vez no podría realizarse este deseo a consecuencia de sus ocupaciones ordinarias como Jefe de Estado. 




Que en este caso, S.E. estimaría que visto concursaran las operaciones en el territorio Argentino y de quedar próximas el territorio enemigo; en las instrucciones del Comandante en Jefe se observase la conveniencia de poder S.E. dirigir a dicho General en Jefe, las observaciones que el curso de los sucesos le sugiere, que autorizase plenamente al representante de Su Majestad el Emperador en la ciudad de Paraná, para resolver de acuerdo con el Gobierno de la Confederación las eventualidades que pudieran nacer durante la guerra y excediesen las atribuciones conferidas al mismo Comandante en Jefe. 




Fue además manifestado por los Plenipotenciarios Argentinos que, debiendo su Gobierno prevenir la tentativa de alguna agresión por parte de la Provincia de Buenos Ayres, atento el estado de disidencia en que desgraciadamente se halla esta parte de la familia Argentina, será preciso que algunos buques de la Marina de Guerra Imperial se coloquen en los ríos Paraná y Uruguay, en posición de evitar por el hecho moral y de impedir materialmente, dado el caso, el pasaje de cualquier expedición militar del Gobierno de Buenos Ayres contra el Gobierno Nacional. 




En cuanto a los auxilios pecuniarios, observan los Plenipotenciarios Argentinos que no convenía anticiparse acuerdo a ese respecto, porque la Confederación solo los solicitaría, si sus circunstancias financieras no le permitiesen absolutamente prescindir de ellos. 




En seguida presentó el Plenipotenciario Brasilero la hipótesis de que el Gobierno Imperial tuviese que recurrir por sí solo a medidas coercitivas y aun a la guerra contra la República del Paraguay y preguntó cuáles serían en ese caso los buenos oficios con que deberá contar el Brasil de parte de la Confederación. 




Los Plenipotenciarios Argentinos respondieron que, si desgraciadamente los dos Gobiernos no apareciesen como aliados en la emergencia que acaba de suponer el Plenipotenciario Brasilero, está fuera de duda que el Gobierno de la Confederación prestaría a su antiguo aliado todos los buenos oficios compatibles con su posición de neutral tan eficazmente cuanto le fuere posible. 




El Plenipotenciario Brasilero deseó saber si el Gobierno de la Confederación juzgaría, por ejemplo, contrario a su neutralidad consentir en que las fuerzas brasileras atravesasen el territorio de Corriente en la parte contigua al territorio que allí ocupan los paraguayos, y el facilitar al Ejército y Escuadra Brasilera todas las provisiones de que careciesen y pudieran comprar en el territorio argentino. 




Los Plenipotenciarios Argentinos declararon que su Gobierno no se juzgaría obligado por los deberes de neutralidad a obstar de cualquier manera que fuese el tránsito de las fuerzas brasileras que se dirigiesen para el territorio paraguayo o para el que estos ocupan ilegalmente en la Provincia de Corrientes, transitando por los lugares despoblados, que lo están precisamente para los asaltos y depredaciones de las guardias que conservan en la margen izquierda del Paraná, que no sólo la facilidad de obtener provisiones, sino también la benevolencia propia de los vínculos que unen a los dos países y sus Gobiernos, encontrarían las tropas Brasileras de mar y tierra, siendo (ilegible) la neutralidad evitar que los Argentinos tomen parte en la guerra, o hagan demostraciones públicas que importasen una adquiescencia de parte del Gobierno Argentino. 




Leído el presente protocolo y hallado exacto, lo firman los tres Plenipotenciarios, en dos autógrafos y los sellaron con sus respectivos sellos, quedando subentendido que dicho documento será sometido al conocimiento y aprobación de sus Gobiernos, y que esto se hará lo más brevemente posible y con la misma cláusula de reserva, las comunicaciones necesarias para cualquier ulterior acuerdo y para observancia de las seguridades que simultáneamente se dán.




S.E. José María da Silva 
Paranhos.





S.E. Bernabé López. S.E. 
Santiago Derqui. 





Copiado del original que me presentó el Sr. Paranhos. 



Bs. Ayres (ilegible ) 1865. 
Rufino de Elizalde.




Julio César Frutos I ABC COLOR
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martes, 31 de julio de 2012

12 de Agosto de 1869 Batalla de Piribebuy - El genocidio del Conde d Eu




Excelente documental donde se narra la batalla de Piribebuy, durante la Guerra del Paraguay contra la Triple Alianza (Brasil, Argentina, Uruguay) y por sobre todo la cobardía de los brasileños y el genocidio que cometieron contra la población indefensa, en su mayoría, niños, mujeres, ancianos y enfermos. Pocas veces se vio tamaña cobardía. Al cobarde comandante brasileño lo mató un niño paraguayo, Gervasio León, de sólo 13 años.


Teniente Coronel Pedro Pablo Caballero
fusilado, degollado y descuartizado (por cuatro caballos que tiraban cada uno una extremidad suya, bajo la mirada de su esposa e hijos) por no rendirse a los brasileños por ordenes directas de Gaston de Orleans.

Agosto 11, 1869.

Al caer la tarde del 11, el conde D’Eu había completado el cerco sobre Piribebuy y sus defensores. Entonces, el comandante en Jefe de las fuerzas de la Alianza, hizo intimar rendición al Jefe de las tropas paraguayas, el teniente coronel Pedro Pablo Caballero. "Era inútil toda resistencia”, se argumentaba en aquel documento. El jefe paraguayo contestó en estos términos: "Estoy aquí para pelear; y si es necesario morir, pero no para rendirme”. Efraín Cardozo comenta que al recibir esta contestación, el conde D’Eu "guardó silencio”.
El "cañoncito pe" esta era la "artillería" que se tenia.

Capitán Juan Crisóstomo Centurión 
parte del estado mayor del ejercito paraguayo en la batalla de Piribebuy.

Gral. Menna Barreto muerto por un soldado paraguayo de 13 años llamado Gervacio León, cuya muerte provocó la irá de Gaston de Orleans y produjo la saña con la que actuaron sobre las fuerzas paraguayas.



ARMAS UTILIZADAS EN LA BATALLA DE PIRIBEBUY - GUERRA DE LA TRIPLE ALIANZA - 1865 -70

Batalla de Piribebuy
Parte de Guerra de la Triple Alianza
Campaña de la Cordillera
Fecha12 de Agosto de 1869
LugarPiribebuy, Paraguay
ResultadoVictoria brasileña.
Beligerantes
Bandera de Paraguay República del ParaguayFlag of Empire of Brazil (1847-1889).svg Imperio del Brasil
Comandantes
Teniente Coronel Pedro Pablo Caballero.
Capitan Juan Crisostomo Centurión.
Capitan Manuel Solalinde.
Gral. Conde Deu.
Gral. Joao Menna Barreto.
Gral.Vitorino.
Gral. Correa da camara.
Fuerzas en combate

Infantería: 1600
Caballería: no tenian.
Artillería: no tenían.

Total: 1600.- (hombres, mujeres y niños.)
Infantería: no tengo datos.
Caballería: no tengo datos.
47: piezas de artillería (cada pieza integrada por tres cañones)

Total: 20.000 soldados. (según parte aliada)
Bajas de ambos ejércitos
Muertos en combate: 1500.

Prisioneros: 100 todos  fueron fusilados, degollados o muertos a lanzasos al corazón.

Quemados vivos: entre 600 personas que se encontraban en el hospital de sangre.

total muertos: 2200
Muertos en combate: sin datos.

Heridos: sin datos.


Antecedentes
López se estableció en Piribebuy, donde instaló su gobierno, declarando a la plaza tercera capital. Hasta allí trasladó el Archivo, el Tesoro Nacional y el comando de operaciones. La población se preparó para la defensa en condiciones paupérrimas, contra un enemigo que superaba sus fuerzas en número y potencia de fuego. El ejército sitiador había llegado a completar una maniobra envolvente pasando por Paraguarí, Valenzuela y Mbopi Cua en el desfiladero de Sapucái.
Mientras tanto la vida oficial seguía su curso, La imprenta instalada precariamente publicaba el diario de propaganda bélica “La Estrella” dirigido por Manuel Trifón Rojas. Se mantenía en el pueblo una pequeña parte del cuerpo diplomático, entre los que se destacaba el general Mac Mahon, representante de los Estados Unidos.

Funcionaba un hospital de sangre en el que padecían cientos de heridos tanto paraguayos como enemigos.

La defensa respondía al comandante Pedro Pablo Caballero con el auxilio de los capitanes Manuel Solalinde y Crisóstomo Centurión, quienes contaban apenas con 1.600 hombres, en su mayor parte ancianos, enfermos y niños. Era jefe político de la sitiada población el ciudadano Patricio Mareco.


La batalla.

Recibida la intimación de las poderosas fuerzas atacantes, se presentó batalla luego de soportar un bombardeo de cuatro horas llevado a cabo por el coronel Mallet quien contaba con 47 piezas de artillería. Tomaron parte en la batalla el propio Conde D Eu, el general Joâo Manuel Mena Barreto, el general Vitorino y el general Correa da Camara. El ejército brasileño disponía de veinte mil combatientes.
Seguidamente se desarrolló en las trincheras una lucha cruel y desigual. Sus defensores lucharon con ferocidad; hasta las mujeres defendían la plaza, armadas con botella rotas y piedras. Quedan registrados algunos nombres de aquellas heroínas, Basilia Domeque, Cándida Cristaldo, sargento Anita Segovia, sargento Hilaria Medina y sargento Venancia Acosta.

Ocupación de Piribebuy
Luego de la encarnizada defensa por espacio de cinco horas en las que se vivieron auténticos episodios de entrega y patriotismo, se produjo la ocupación de Piribebuy. En los bajos del arroyo Mboreví se habían rechazado las dos primeras embestidas enemigas, sucumbiendo en ellas los dos tercios de los defensores.
En las últimas acciones de la lucha fue muerto de un balazo el general brasileño Joâo Manuel Mena Barreto, comandante en jefe del 2º Cuerpo de las tropas imperiales. Este episodio tuvo consecuencias desmedidas e impropias de parte del ejército brasilero: el degüello del jefe de plaza coronel Caballero, en presencia de su familia, la ejecución de los prisioneros y el incendio del hospital, donde perecieron carbonizados casi todos sus ocupantes, unas 600 personas.1 Estas acciones fueron ordenadas por el conde Gastón de Orleans.
Piribebuy fue escenario de la crueldad sin límites de la guerra. A las calamidades propias se sumaban el hambre y la peste. A ellas los valientes y sufridos habitantes opusieron el coraje, el desprendimiento y la redención.


Enlaces Externos:

http://www.jorgerubiani.com.py/

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viernes, 13 de julio de 2012

EJERCITO PARAGUAYO DURANTE LA GUERRA CONTRA LA TRIPLE ALIANZA

Este articulo lo iré actualizando según valla opteniendo más información e imágenes:

En primer lugar es de resaltar que el Ejercito Paraguayo organizado para la guerra se componía de:

Infantería.
Caballería.
Artillería.
Marina.

Cuerpos Técnicos Especializados:

Telegrafistas.
Zapadores.
Chaflaneros.
Bogavantes.
Sanidad Militar.

La Infanteria: tenia como unidad táctica el batallón. Este se dividía en seis compañías,  las cuatro primeras llamadas "Compañía de Granaderos", y las dos últimas "Compañías de Cazadores". Los batallones tenían de 800 a 1000 hombres y estaban numerados de 1 a 56.

Unidad élite: Infantería de Granaderos o Aka Vera.
Unidad de infantería ligera.
Unidad de Fusileros de linea.



      Representación de la Unidad Élite de la Infantería denominada "AKA VERA", durante la Guerra de la Triple Alianza.
"Fusilero de Linea", del Ejercito Paraguayo durante la Guerra contra la Triple Alianza.

Otra representación de la Unidad Élite "AKA VERA"

Infantería Ligera paraguaya.



La Caballería: la unidad táctica era el escuadrón. Cuatro de estos formaban un regimiento. Cada una de ellas debía contar con una plana mayor compuesta por un Coronel comandante, un Mayor, un Alférez ayudante y otro secretario además del abanderado y Clarín mayor.
Segun he optenido información existian las siguientes:

La unidad élite AKA KARAJA
La unidad de granaderos a caballo o AKA VERA (mismo nombre de los de infantería)
La unidad de caballería ligera o AKA YBOTY.



 Caballería en Tuyuti

 Representación de la Caballeria Ligera del Ejercito Paraguayo.
Representación de soldado de la Caballeria con lanzas, vistiendo chiripa, chaqueta roja, morrion, sable y voleadoras.

                                              Representación de la Caballeria de Elite "AKA KARAJA"

 Vista de espaldas del AKA KARAJA


Vista Lateral del "AKA KARAJA"


La Artilleria se dividía en "Artillería de campaña" y "Artillería de Posición", o de sitio y plaza. A esta se le llamaba también pesada y a la de campaña se le llamaba también como  a caballo volante o ligera. La artillería de campaña podía disparar hasta dos tiros por minuto. en testa, la unidad táctica era la batería en la de sitio y plaza era la compañía que tenia como unidad superior el batallón. La batería se compañía normalmente de seis piezas, cuatro cañones y 2 obuses. Las circunstancias de la guerra y la carestía de material de repositorio obligaron muchas veces al Ejercito Paraguayo a constituir una batería con solo cuatro piezas. En cuanto a su empleo, la artillería a caballo era para el apoyo a la tropa en la batalla y la de sitio estaba fija en el terreno, en posiciones fortificadas y en fortaleza.

La Marina: no contaba sino con un buqye armado para la guerra, el Tacuary, los demas eran buques mercantes, sin condicones bélicas de ninguna clase más alla de la instalación de los cañones sobre sus respectivas cubiertas. Los calibres de esta artilleria oscilaban entre 2 y 32 todos de anima lisa. Solo el Jejui contaba con una pieza rayada calibre 12. Llegaron a armarse 21 embarcaciones incluido el Tacuary, fueron ensambladas con cascos de madera. Agregandosele luego seis lanchones con un cañon de 68 cada uno.
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domingo, 18 de marzo de 2012

BATALLA DE YATAI [CAMPAÑA DEL URUGUAY]


Batalla de Yatai
Parte de Guerra de la Triple Alianza
Campaña del Uruguay
Fecha17 de Agosto de 1865
LugarYatai (corrientes, arg.)
ResultadoVictoria Aliada
Beligerantes
Bandera de Paraguay República del ParaguayFlag of Empire of Brazil (1847-1889).svg Imperio del Brasil
Bandera de Argentina Argentina
Flag of Uruguay.svg Estado Oriental del Uruguay 
Comandantes
Sargento Mayor Pedro DuarteGral. Venanacio Flores (uruguay)
Gral. Juan Madariaga (argentina)
Gral. Paunero (arg)
Coronel Coelho Kelly (Brasil)
Coronel Fidelis Pais da Silva (Brasil)
Fuerzas en combate

Infantería: 1700
Caballería: 1000
Artillería: no tenían.

Total: 2700 (según parte aliada)
5500: Infantería
5000: Caballería
32: piezas de artillería (unos 100 cañones)

Total: 12.000 soldados. (según parte aliada)
Bajas de ambos ejércitos
Muertos en combate: 1000.

Fusilados: 200 (correntinos y uruguayos del partido blanco que se unieron al contingente).

Decapitados: 300 (estos son los que fueron maniatados luego de ser hechos prisioneros)

total muertos: 1500

Prisioneros:  1000 de los cuales 500 estaban gravemente heridos. recuerde que 300 fueron decapitados o degollados luego de ser tomados prisioneros lo que aumenta la cifra de prisioneros a 1300.

Desaparecidos: 100

Reintegrados a la unidad principal: 100
Muertos en combate: 318

Heridos: 220

(datos según fuentes aliadas)

Otras fuentes hablan de 560 aliados muertos y 400 heridos.

La diferencia en las bajas se debe a que los aliados primero cañonearon al ejercito paraguayo con sus 100 cañones antes de iniciar un ataque de infantería. el hecho del cañoneo es negado por algunas fuentes argentinas y brasileñas pero es aceptado por otras fuentes argentinas, brasileñas, y uruguayas a mas de los supervivientes paraguayos.

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