lunes, 10 de agosto de 2009

Batalla de Piribebuy

La batalla de Piribebuy es una gesta de la historia del Paraguay, librada en el marco de la Guerra de la Triple Alianza, contienda que tuvo lugar desde al año 1865 al 1869, entre los aliados: Brasil, Argentina y Uruguay que unieron sus ejércitos para luchar contra el Paraguay durante el gobierno de Francisco Solano López.

En las etapas finales de la Guerra de la Triple Alianza, producido el retroceso del menguado ejército paraguayo después la derrota de Lomas Valentinas, el Mariscal López logró salvar, reorganizar sus tropas y atrincherarse en sus bases de la Cordillera.

El campamento de Ascurra en las proximidades del cerro de Caacupé fue elegido para la conformación de sus raleadas fuerzas.

El campamento aliado se hallaba en Pirayú. El comando aliado hacía planes para le eliminación completa de los tenaces defensores paraguayos.
Contenido

Reorganización
Armas de la Guerra

López se estableció en Piribebuy, donde instaló su gobierno, declarando a la plaza tercera capital. Hasta allí trasladó el Archivo, el Tesoro Nacional y el comando de operaciones.

La población se preparó para la defensa en condiciones paupérrimas, contra un enemigo que superaba sus fuerzas en número y potencia de fuego. El ejército sitiador había llegado a completar una maniobra envolvente pasando por Paraguarí, Valenzuela y Mbopi Cua en el desfiladero de Sapucái.

Mientras tanto la vida oficial seguía su curso, La imprenta instalada precariamente publicaba el diario de propaganda bélica “La Estrella” dirigido por Manuel Trifón Rojas. Se mantenía en el pueblo una pequeña parte del cuerpo diplomático, entre los que se destacaba el general Mac Mahon, representante de los Estados Unidos.

Funcionaba un hospital de sangre en el que padecían cientos de heridos tanto paraguayos como enemigos.

La defensa respondía al comandante P. Pablo Caballero con el auxilio de los capitanes Manuel Solalinde y Crisóstomo Centurión, quienes contaban apenas con 1600 hombres, en su mayor parte ancianos, enfermos y niños. Era jefe político de la sitiada población el ciudadano Patricio Mareco.

Batalla

Recibida la intimación de las poderosas fuerzas atacantes, se presentó batalla luego de soportar un bombardeo de cuatro horas llevado a cabo por el coronel Mallet quien contaba con 47 piezas de artillería. Tomaron parte en la batalla el propio Conde D Eu, el general Joâo Manuel Mena Barreto, el general Vitorino y el general Correa da Camara. El ejército brasileño disponía de veinte mil combatientes.

Seguidamente se desarrolló en las trincheras una lucha cruel y desigual. Sus defensores lucharon con ferocidad; hasta las mujeres defendían la plaza, armadas con botella rotas y piedras. Quedan registrados algunos nombres de aquellas heroínas, Basilia Domeque, Cándida Cristaldo, sargento Anita Segovia, sargento Hilaria Medina y sargento Venancia Acosta.

Ocupación de Piribebuy

Luego de la encarnizada defensa por espacio de cinco horas en las que se vivieron auténticos episodios de entrega y patriotismo, se produjo la ocupación de Piribebuy. En los bajos del arroyo Mboreví se habían rechazado las dos primeras embestidas enemigas, sucumbiendo en ellas los dos tercios de los defensores.

En las últimas acciones de la lucha fue muerto de un balazo el general brasileño Joâo Manuel Mena Barreto, comandante en jefe del 2º Cuerpo de las tropas imperiales. Este episodio tuvo consecuencias desmedidas e impropias de parte del ejército brasilero: el degüello del jefe de plaza coronel Caballero, en presencia de su familia, el holocausto de los prisioneros y el incendio del hospital, donde perecieron carbonizados casi todos sus ocupantes.

Piribebuy fue escenario de la crueldad sin límites de la guerra. A las calamidades propias se sumaban el hambre y la peste. A ellas los valientes y sufridos habitantes opusieron el coraje, el desprendimiento y la redención.

Reagrupación en Acosta Ñu

El 12 de agosto de 1868 es una fecha que no debe olvidarse para el eterno homenaje que merecen sus héroes legendarios.
Niño soldado

López traslado el gobierno a Caacupé, allí se demoró poco tiempo, seguido de cerca por la caballería brasileña. Los paraguayos emprendieron la retirada en dirección a Caraguatay y San Estanislao.

El General Bernardino Caballero, responsable de cubrir la retirada en un desesperado operativo intentó detener el avance del impetuoso ejército aliado compuesto de miles de hombres de la caballería brasileña.

La refriega se dio en los campos de Acosta Ñu. En la misma se vivieron escenas crueles y sangrientas que han pasado a la historia con el exterminio de centenas de adolescentes y ancianos que lucharon contra los incendios del campo y la saña y la ferocidad de los atacantes. Este encuentro se conoce como la Batalla de los Niños Mártires de Acosta Ñú.

Referencia

* Hace 100 años.Efrain Cardozo
* Diagonal de sangre.Juan Bautista Rivarola Matto

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