viernes, 6 de noviembre de 2009

Biografia de Jose Falcon

UNIVERSIDAD NACIONAL DE ASUNCION
FACULTAD DE DERECHO Y CIENCIAS SOCIALES Y POLITICAS

ESCUELA DE CIENCIAS SOCIALES Y POLÍTICAS

CÁTEDRA:
POLÍTICA NACIONAL

CONTENIDO:
“VIDA Y OBRAS DE JOSÉ FALCÓN LARA”

ALUMNO:


PROFESOR:


CURSO: 4º CIENCIAS POLÍTICAS

TURNO: NOCHE

AÑO: 2009

ASUNCIÓN-PARAGUAY
INDICE

Contenido Pagina

Portada……………………………………………………………………………………………1

Índice……………………………………………………………………………………………2

Titulo de la Investigación……………………………………………………………………3

Resumen…………………………………………………………………………………………4

Contexto Histórico, social, económico y cultural del personaje………………………….5

Datos Biográficos………………………………………………………………………………..9

Ideas Políticas Sustentadas:…………………………………………………………………..16

Acciones e Influencia en la Política Nacional……………………………………………20

Conclusiones………………………………………………………………………….…………21

Bibliografía……………………………………………………………………………………24

Anexos…………………………………………………………………………………………25
























“VIDA Y OBRAS DE DON JOSE FALCON LARA”
(1810-1881)



RESUMEN


Con el presente, pretendo realizar una exposición concisa y acorde a lineamientos generales de la cátedra en relación a la Vida y obras de Don José Falcón Lara, todo ello desde luego en su función de personaje histórico de las distintas facetas de la historia nacional dentro del ámbito que le cupo cumplir el cual fue la función publica desde los distintos estamentos que ocupo en mas de 37 años de servicio al país y desde allí poder esgrimir y tomar las acciones realizadas sus motivaciones sociales, familiares, políticas y de otras índoles, pasando por sus contexto general y particular, observando y describiendo su vida sus aspiraciones, ideas y principios, la influencia sus actos y el legado a la posteridad y concluir con aseveraciones personales sobre el mismo, en todo su accionar nacional, observando desde ya sus casualidades sociopolíticas y económico culturales, en el desarrollo de los acontecerse en los cuales Don José Falcón, un personaje postergado en la bibliografía nacional tubo destacada y no menos importante aportes a la consolidación de nuestro ser nacional.




CONTEXTO HISTORICO, SOCIAL, ECONOMICO Y CULTURAL DE JOSE FALCON.

Ubicar a José Falcón en un solo evento histórico es de corto describir su actuar en pos del bien de la Patria, es decir tratare de describir en forma adecuada los actos mas destacados en los años de bagaje publico y político que le toco desempeñar, ejercer y defender en el transigir histórico de nuestra historia.

Dentro del ámbito personal de José Falcón podemos mencionar en lo político, social, económico y demás que fue influenciado por varios estadios de la historia nacional desde el oscurantismo como el calificaba al periodo francisca y el de paz octaviana como se refería a la época de Don Carlos, al periodo tiránico y déspota de Francisco Solano según sus propios dichos y el de la conquista de los invasores aliados o pos guerra, en todos estos periodos se observa una determinada presencia de Falcón, en lo social en todos los periodos citados Falcón cuenta con una gran estima social por parte de la sociedad paraguaya y aun mas la asuncena, en la cual su distinción por su capacidad, moral, intelectual y laboriosidad, a mas de pertenecer a una familia de amplia presencia social le dan un lugar de gran calado dentro del devenir publico, considerado y respetado, se lo ve con una determinada fortuna que no abraza los lujos europeos pero que le dan una vida acomodada y con todos las necesidades cubiertas adecuadamente, el hecho de ser de padre español y madre acomodada le da frente al dictador Francia el doble carácter de sospecho, en las tribulaciones sociales y políticas, he aquí que en lo político en este periodo abraza el instinto de sobrevivencia, callando sus opiniones en publico incluso en privado para evitar cualquier posibilidad de ostracismo de su país, conocedor del proceder del dictador opta por la prudencia política, y es así como construye un ideal incipiente pero levemente liberal, al acceder Don Carlos al poder absoluto del país Falcón siente que debe ser llamado para el servicio publico por ser un de los pocos en todo el país en contar con una determinada preparación intelectual que escasea duramente en todo el país y definitivamente llega ese día y es llamado por Don Carlos a trabajar por las aras de la modernización del país trabajo que el realiza con gusto y dedicación, convirtiéndose rápidamente en los mas allegados al presidente por medio de su incansable trabajo, es así que en este periodo ejerce distintos puestos en la función estatal y abrasa totalmente el partido nacional, el cual no cuenta ni significa una organización política en si sino mas bien un ideal sicomental que aúna a los hombres en pos del servicio a la causa del engrandecimiento del país, y es así que Falcón junto a Don Carlos, Francisco Sánchez, Juan Andrés Gelly, y otros conforman esa segunda Pléyada de paraguayos en pos de la realización de la nueva republica de Sudamérica, en este periodo no se tienen registros de creaciones filosóficas, ni artísticas, pero si de sus anotaciones o apología como lo llamaba el sobre las cuestiones políticas nacionales, en la cual tiene referencias sobre el periodo francisca, sus opiniones sobre el régimen del “dictador”, Don Carlos, pero en la cual se demostraba a gusto con el avance acelerado que se realizaba en el país, en este periodo además Falcón abraza decididamente su gusto por los escritos del archivo nacional convirtiéndose así en el primero en tratar de sistematizarlo, ordenarlo y legarlo para la posteridad y tomar de el los documentos que nos darían los fundamentos jurídicos para la defensa de la integridad territorial contra las pretensiones de los aliados en la aun lejana guerra contra la triple alianza para esos tiempos, ya así en 1854 con 40 años Falcón se casa con la pariente de Don Carlos, eso crea un gran bullicio publico por el hecho de la unión de dos grandes familias asuncenas que así era en realidad, los saludos y felicitaciones duran varios días, de esta forma Falcón llega a la cumbre social y cosmopolita asuncena y del todo el Paraguay de ese tiempo, su preeminencia y presencia política también crecen además de su actuación nacional e internacional se destaca en diversas funciones del estado, es testigo del despegue económico del país con Don Carlos a la cabeza, aumenta el comercio intencional, aumentan las divisas en el país, las recaudaciones, la producción agrícola, vacuaza, caballar, lanar, acuática, la producción de hierro y acero es ya una realidad, se moderniza el ejercito y aumenta en efectivos, aumentan los jóvenes ilustrados en el extranjero, las relaciones diplomáticas se extienden, así como el reconocimiento mundial de la independencia, la paz interna e internacional, se siente la felicidad social, aumenta la belleza citadina, se proyectan nuevas creaciones edilicias, se expande la educación al interior, Falcón se siente feliz y realizado, cuenta con familia, ya casado, con comodidades materiales sin lujos pero lo adecuado.

Y en este contexto en el periodo de modernización en todos los ámbitos del país, sucede la muerte de Don Carlos, al cual critica en algunos aspectos pero que aun le guarda respeto, en este ínterin también fallece su esposa, que es agriamente sentido por toda la sociedad asuncena de esa época, demostrando una vez que la estima hacia su persona y familia a mas del respeto que había cultivado era alta, y así casi al mismo tiempo Francisco Solano se hace del poder, al cual Falcón no tarda en denominar, dictador y mandón, claro esta que estas opiniones el las realiza en forma privada y no publica de lo cual se cuido mucho desde la época francisca.

Aun así arrecia sus criticas sobre el tirano de López, como menciona en sus escritos personales que lego a la posteridad, pero aun así fue funcional al mimo López en la toma del poder del país y aun mas en mantenerlo luego de tomarlo, fue funcionario suyo en varios estamentos públicos e incluso lo acompaño desde la campaña de itaybate, pasando por Azcurra y el largo trajinar del diagonal de sangre hasta Cerro Cora. Todos esos sucesos aun su posición de negativa al combate político no mello en su estima social, la cual siempre continuo siendo alta y considera en gran estima por todos, en el ámbito económico la guerra significo para el país la ruina total de sus escasos recursos, para José Falcón significo lo mismo, lo perdió todo, su escasa fortuna, su casa e incluso perdió a un hijo por causa de la guerra que lo llevo además ser un prisionero de guerra por muchos meses, expatriado a rio de Janeiro lejos de su patria de su familia y comodidad del hogar.

Vuelto después de concluido su periodo de prisionero de guerra, se presento nuevamente al gobierno, ya que su estima social aun perduraba y seguía teniendo el mismo trato que había recibido en otros tiempos, su vida aun no concluiría estando en servicio con el nuevo gobierno, dio lo máximo de si, observando que era de una clase social con mucha estima le permitió ejercer nuevamente varios cargos en los gobiernos sucesivos a la posguerra hasta el año 1881 año de su fallecimiento, luego de esta guerra es cuando aun su incipiente liberalismo aflora nuevamente dando y legando a la posteridad, un masaje con respecto a los tiranos como Francisco Solano, a los cuales no se debe según el delegar el poder en forma excesiva y rectificarles el camino cuando lo hagan por que llevarían a la perdición a las naciones como el hizo con el país que tanto amaba.

Y es en la posguerra que afianza mi convicción en decir que Don José Falcón, abraza irreductiblemente el partido nacional ya mencionado anteriormente, y por que esta aseveración? Por los siguientes hechos que relatare, Fue Ministro de Relaciones Exteriores del presidente Juan Bautista Rivarola, periodo durante el cual fue autor de las instrucciones para la pertinente demarcación de limites con el Brasil, cuya defensa fue tal que los brasileños solicitaron y lograron que Falcón se apartase de las negociaciones ya que decían que era inaudito e insólita estar ante quien defendía y esgrimía los mismos argumentos de los tiranos de los López, he aquí la hidalguía de un gran paraguayo que no amilano su carácter ante el invasor y asesino de su patria el imperio y sus aliados, cumplió su deber nacional, todo esto tiene su inicio en octubre de 1871, cuando fue nombrado por Rivarola en el cargo mencionado precedentemente, en vísperas de la llegada de los representantes designados por Argentina, Brasil y Uruguay para la discusión de los acuerdos definitivos de paz y limites, el historiador Carcano citando a un testigo menciona que el ministro José Falcón era considerado en esos momentos como un hombre “laborioso y reposado, celoso de la integridad y soberanía paraguayas y que era el único en condiciones de discutir las pretensiones territoriales del imperio como el brasil y los de buenos aires.

La actitud que asumió Falcón estuvo determinada por su propia trayectoria en el servicio público. Había sido por muchos años un funcionario leal y eficiente, que ajustaba sus actos a las orientaciones del gobierno al que servia. No era hombre de partido ni de exponer sus ideas personales a la opinión general. En la discusión con el brasil hizo lo que un buen burócrata debe y sabe hacer.

Proporciono los argumentos para la defensa de los derechos del país y ejerció responsablemente esa defensa. Pero le falto el respaldo político necesario para continuar. Ante esto reconoció la realidad y respeto las razones del gobierno, guardando silencio. Sin embargo se negó a llevar a la práctica con su nombre y su prestigio una decisión que contrariaba sus convicciones íntimas y sentencio que no habría un solo verdadero paraguayo que mancharía su nombre por toda la posteridad firmando tan infames tratados que mutilaban por la fuerza de las armas los derechos legítimos del Paraguay sobre sus territorios.




DATOS BIOGRAFICOS

José Falcón Lara nació en 1810 en la Ciudad de Asunción, tenía una familia acomodada que incluía terratenientes y hombres de negocio que hicieron fortuna durante el apogeo del comercio paraguayo de fines del siglo dieciocho. Eran figuras ilustradas que se formaron con todo el escaso material de libros de aquellos tiempos en nuestra capital nacional, en los últimos años de gobierno colonial, entre los materiales que leyeron encontramos a Santo Tomas de Aquino y Francisco Vitoria, también literatura reformista ilustrada y trabajos de ciencias naturales tales como: de Voltaire, Rousseau, Bufón, Jefferson, que circulaban en la capital, no obstante estar proscriptos; además de conversaban sobre otros eventos actuales.

El padre de José Falcón, fue Manuel Francisco Falcón, era europeo español, de Galicia vinculado por el matrimonio a una de las familias mas ilustres y antiguas del Paraguay y su madre fue Maria Ana de Lara, asuncena. A los ojos del Dictador Francia, esto lo hacia doblemente sospechoso. En consecuencia, la familia Falcón o en todo caso una parte de ella, se traslado a Santa Rosa de las Misiones, en el extremo sur del País, donde creció junto a su padre y madre, primos, tíos y amigos. En esa época, las Misiones paraguayas eran claramente una frontera, pero una frontera de un tipo muy poco comunes, ya que sesenta años antes había sido el emplazamiento del gran experimento jesuítico en Sudamérica.

Cuando José Falcón estaba criándose en Santa Rosa, toda esta fama pertenecía al pasado, habiendo sido en gran parte destruida después de 1767, en la última gran ola realista borbónica. Pero aun permanecían las grandes construcciones, de glorias pasadas, podría decirse que estas podrían haber inspirado a un chico impresionable como Falcón.

La educación de José Falcón quedo en manos de su tío, don Bernardo Pérez Grance, quien se considera influyo decididamente en el pensamiento del niño y luego joven Falcón. Esta figura estaba muy bien ubicada en el Paraguay del periodo Borbónico. Era uno de los hombres mas ricos del país y de una cultura apreciable para un hombre que paso gran parte de su vida en el campo, a diferencia de la mayoría de los integrantes de la elite rural, el pudo haber entendido que su país era solo uno de muchos del mundo y que la adhesión ciega a los precedentes coloniales era una de las peores formas de confrontar los desafíos del presente. Al obtener el Paraguay su independencia había probado que podía romper políticamente con el pasado, pero a la nueva generación correspondía romper con el culturalmente. En esto, el joven Falcón podía jugar un importante papel si era educado en forma adecuada. De hecho, demostró ser un buen estudiante. No transcurrió mucho tiempo antes de que falcón estuviera enseñando las primeras letras a miembros más jóvenes de la familia y a otros lugareños, aquí denota claramente su interés por aprender, agradaba de las lecturas, y las conversaciones que lo instruyan. A finales de 1820, Aime Bonpland fue cautivo del Dictador Francia, siendo su lugar de reclusión un lugar no muy distante de Santa Rosa, no existe registro alguno de que el joven Falcón se haya reunido con el científico francés, pero el era ciertamente, un investigador bien informado y sin igual en el Paraguay aquel tiempo, que podía atraer al joven Falcón.

La discreción también fue la llave para la supervivencia política en el Paraguay de Francia, no se tienen datos de si Falcón visitaba la capital con frecuencia durante esta época, pero una familia bien establecida como la suya tenía conexiones de negocios con muchos de los pueblos del país. En breve análisis resulta improbable que su conocimiento de las ciencias, las leyes y la historia, que era sustancial en sus últimos años de adolescente, lo haya acumulado viviendo únicamente en el sur. En Asunción pudo haber conversado con hombres mayores, venidos de distintas partes del mundo, personas que tenían libros que el desconocía y haber absorbido algo de lo que le comentaban en esos diálogos. El mundo de los libros pudo haber suministrado un refugio mayor para un hombre cuyo entusiasmo por aprender no podía ser fácilmente constreñido por el asilamiento del Paraguay.

En setiembre de 1840 el viejo Dictador del Paraguay finalmente murió, a los setenta y cuatro años de edad, victima de hidropesía. Se puede afirmar que durante una generación había mantenido al país bajo su poder, impartiendo justicia como un padre severo pero honesto, protegiendo a sus hijos de las maldades del mundo exterior, mientras castigaba a aquellos que intentaban desafiar su voluntad con palabras o acciones, Falcón tenia 30 años de edad.

Llega al poder Don Carlos Antonio López, luego de un proceso denominado Consulado, el queda con la presidencia de la nueva Republica, en 1844, Falcón llegaba a los 34 años, es tan deseoso López de contar con los hombres que le ayudasen a realizar su proyecto modernizador y ante la carencia de ellos, que significaba una interposición para ello. El pueblo en si contaba con una escasa cantidad de personas preparadas, José Falcón se encontraba entre ellas, no tardo López en convocarlo para prestar servicios al gobierno, y es así como se inicio como Oficial de la Secretaria del Gobierno

No tenía más ideas que las de López, ya que toda su vida lo paso en el Paraguay sin posibilidad de conectarse con nuevas ideas, nuevas opiniones, proyectos, actualizarse con los nuevos pensamientos filosóficos, políticos, económicos, o sobre como ensamblar un orden político moderno. Sin embargo, si tenia ciertas aptitudes naturales que armonizaban con las de su jefe, mientras López era intrínsecamente un hombre de acción que dio impulso moderno a una política estancada, Falcón era un hombre de libros que encontró en los autores clásicos el detalle útil o el giro exacto de expresiones apropiadas para diseñar nuevas leyes.

López deseaba que el Paraguay ingrese al gran concierto de las naciones del mundo, pero también tenia objetivos menos abstractos, que ansiaba lograr con la ayuda de Falcón y de hombres como el.

López encontró en Falcón a un subordinado talentoso, confiable y obediente, quien compartía el entusiasmo de su maestro por el proyecto nacional. Falcón ya era un hombre de 40 años, pero aun había en el algo de joven. Parecía perfectamente a tono con la situación de la década de 1850 y se podía contar con el para ayudar a orientar a una nueva generación de burócratas estatales, hombres que tenían veinte años menos pero que se dedicaron con igual esmero a la operación exitosa del régimen copista.

Se casa en 1853 con Joaquina Gill Barrios, hija del ex diplomático y magistrado Andrés Gill y de su esposa Escolástica Barrios Bedoya pariente del Presidente Carlos Antonio López, Falcón tenia 43 años, el evento provoco la excitación de toda la sociedad de Asunción, ya que la boda, que tuvo lugar en la Catedral, conecto a dos familias prominentes, pues así Falcón ya estaba relacionado con la familia presidencial a trabes de un cuñado, Manuel Heraclito Carrillo, quien era hermano de la esposa de Don Carlos, quien se había casado previamente con la hermana de Falcón, Francisca Falcón. De esta forma al casarse con Joaquina Gill Britos, Falcón gano una posición decididamente favorable dentro de la elite política paraguaya y quizás también una dosis de seguridad personal, de la que no hubiese disfrutado de otro modo.

En verdad casi nada se sabe de la relación de Falcón con su esposa, no se sabe, por ejemplo, si había afecto real entre ellos o si su casamiento tenía un carácter estrictamente político. Sin duda, ambos disfrutaron de prosperidad material y grandes comodidades durante la década de 1850 y principios del siguiente y en ese tiempo Joaquina fue madre de un hijo varón y de tres mujeres que idolatraban a su padre.

Es además de todo esto importante aclarar que José Falcón ejerció magistraturas judiciales, como Juez de Paz de la Catedral, Juez del Crimen, Juez del Crimen de Segunda Instancia, fue jefe del Archivo Nacional en 1854 se le encomendó organizarlo lo realizo por tres años, así se convirtió en el mayor conocedor y estudioso de sus fondos documentales, fue también Ministro del Interior y Canciller en el Gabinete de Don Carlos Antonio López,.

Se le nombro secretario de la comisión encargada de construir el monumento a Don Carlos Antonio López.

En abril de 1863, luego de 10 años de matrimonio, perdió a su esposa Joaquina tras una breve enfermedad. Era aun joven al momento de morir, y trajo un sentimiento de pesar no solo en el seno de la familia Falcón, sino también en la sociedad asuncena en su conjunto. En una extraña desviación de su habitualmente sobria cobertura de noticias oficiales, El Semanario publico un elaborado elogio que registraba muchas expresiones generales de tristeza por su fallecimiento. No podemos saber como afecto esta perdida a Falcón y a sus hijos, pero a medida que el Paraguay se acercaba a la calamidad nacional mas grande de su historia, la falta de una presencia maternal en la casa solo pudo incrementar la frustración y soledad familiar.
Durante la Guerra de la Triple Alianza fue nombrado Ministro de Gobierno (1868), también ejerció el cargo de Vicepresidente del Congreso de 1865, que declaro la guerra a la Argentina y que nombro Mariscal a Francisco Solano López, fue además Juez de los Tribunales de Sangre en San Fernando y, estuvo presente en Azcurra, según Silvestre Aveiro se le daba el Trato de Ministro aun que no tuviera repartición alguna, acompaño al éxodo de la diagonal de sangre y llego a Cerro Cora, en donde fue testigo de la ultima batalla de la guerra, y observo como la caballería brasileña acabo con lo ultimo del Paraguay y con parte de lo mejor de su pléyade, el 25 de marzo de 1870 murió su hijo de 15 años a causa de la escasez de alimentos y la enfermedad.

Luego de dichos eventos, cualquier cosa tendría que ser poco relevante en la vida de Falcón, y así fue en cierta medida. Paso varios meses en cautiverio, primero en el Paraguay y luego en Rio de Janeiro, donde fue recibido con curiosidad por parte de altos oficiales y mucha gente común de la ciudad, en general fue bien tratado durante su estadía en Brasil y ha dejado testimonio de ello.

Regreso a Asunción en noviembre de 1870 y encontró su casa y su país en ruinas, mas de la mitad de la población había muerto en el curso de la guerra, y las calles estaban llenas de mujeres y niños desalojados todos mal nutridos y de soldados de las fuerzas de ocupación, la patria para el estaba agonizante.

En la post guerra, Fiel a las formas Falcón se presento ante el nuevo gobierno, cuyos miembros lo vieron del mismo modo que lo había hecho López. Falcón había sido uno de los principales colaboradores del Presidente Carlos Antonio López y su hijo, pero los conocimientos que tenia del manejo de la maquinaria estatal no resultaban tan importantes entonces, como los que había adquirido por el estudio de la historia y de las cuestiones de limites entre el Paraguay y sus vecinos, sumergiéndose entre los papeles viejos del Archivo Nacional, era por ello un hombre indispensable para la tarea de volver a ordenar ese repositorio y para seleccionar los documentos que demostrasen los derechos del Paraguay sobre las tierras que le disputaban en ese momento Argentina y Brasil.
Además le solicitaron que dirigiera una comisión revisora del patrimonio nacional, organismo encargado de determinar que quedaba de los bienes del Estado, luego de terribles perdidas ocasionadas por la guerra, esta tarea estaba destinada a ser frustrante para el.

Falcón así fue el reorganizador del Archivo Nacional, y reunió los materiales que quedaron intactos tras la caída de Piribebuy, esta después de todo fue su verdadera vocación y paso años realizándola, se aboco igualmente a ordenar los títulos del Paraguay sobre los territorios controvertidos. Además de la documentación existente utilizo los apuntes y copias que el mismo había efectuado con anterioridad.

Fue además Ministro de Relaciones Exteriores con los presidentes Juan Bautista Rivarola y Jovellanos, autor de las instrucciones para la pertinente demarcación de limites con el Brasil, cuya defensa fue tal que los brasileños solicitaron y lograron que Falcón se apartase de las negociaciones ya que decían que era inaudito e insólita estar ante quien defendía y esgrimía los mismos argumentos de los tiranos de los López, he aquí la hidalguía de un gran paraguayo que no amilano su carácter ante el invasor y asesino de su patria el imperio y sus aliados, cumplió su deber nacional, todo esto tiene su inicio en octubre de 1871, cuando fue nombrado por Rivarola en el cargo mencionado precedentemente, en vísperas de la llegada de los representantes designados por Argentina, Brasil y Uruguay para la discusión de los acuerdos definitivos de paz y limites, el historiador Carcano citando a un testigo menciona que el ministro José Falcón era considerado en esos momentos como un hombre “laborioso y reposado, celoso de la integridad y soberanía paraguayas y que era el único en condiciones de discutir las pretensiones territoriales del imperio como el brasil y los de buenos aires. Participo además de las negociaciones de límites relazadas con los argentinos.

La actitud que asumió Falcón estuvo determinada por su propia trayectoria en el servicio público. Había sido por muchos años un funcionario leal y eficiente, que ajustaba sus actos a las orientaciones del gobierno al que servia. No era hombre de partido ni de exponer su ideas personales a la opinión general. En la discusión con el brasil hizo lo que un buen burócrata debe y sabe hacer.
Proporciono los argumentos para la defensa de los derechos del país y ejerció responsablemente esa defensa. Pero le falto el respaldo político necesario para continuar. Ante esto reconoció la realidad y respeto las razones del gobierno, guardando silencio. Sin embargo se negó a llevar a la práctica con su nombre y su prestigio una decisión que contrariaba sus convicciones íntimas.

Ayudo en la organización de la administración municipal de Asunción, y presidio el Superior Tribunal de Justicia, fue senador en 1877 fue electo como presidente de la cámara de senadores al que se había incorporado poco antes hasta un nuevo periodo constitucional, continuo siendo senador por la catedral y la recoleta hasta su muerte, pero siempre estuvo ansioso de retornar a sus libros y documentos.

El aporte trascendente de José Falcón a la defensa del chaco, fue la organización de la documentación en que se fundamento el alegato del Dr. Benjamín Acebal que fue presentado en Washintong en 1878, que gracias a ese patriótico trabajo, gano el fallo del Presidente Ruterford B. Hayes.

Durante este tiempo también escribió el borrador de sus memorias o apología. A pesar que nunca fue publicado, su mensaje central de patriotismo, enmarcado por una insistente advertencia sobre los peligros del autoritarismo, es tan vigente hoy, el mismo decía así: “tomen ejemplo los pueblos y miren al espejo en que verán pintada la Republica del Paraguay en esqueleto, en escombros, miserias y lo que es mas, bajo la presión extraña, para que no descuiden entregar sus destinos como el Paraguay a manos de un tirano que la posteridad maldiga eternamente”

Don José Falcón falleció en la mañana del 12 de enero de 1881, en Asunción, en su casa cerca de la Catedral a la edad de 71 años, fue enterrado ese mismo día en el Cementerio de la Recoleta. Como todo en su vida, su fallecimiento fue encarado con calma, dignidad, un cierto despego de los asuntos humanos, y un reconocimiento de que las tribulaciones humanas son como una gota de agua en un rio infinito, dejo descendencia que se proyecta hasta nuestros días.

“Don José Falcón un destacado estudioso del pasado del Paraguay en el siglo diecinueve, sin restar valor de alguna manera a la minuciosa compilación que hizo de documentos antiguos y a los testimonios que dejo sobre el tiempo en que le toco actuar, puede afirmarse que sus condiciones de historiador se aprecian por sobre todo en las investigaciones que efectuó acerca de los limites del Paraguay. La consagración de años a esa tarea le permitió ofrendar a la patria, sin cálculos ni reservas personales, un cúmulo enorme de informaciones y documentación, recogidos con probidad y perseverancia, que facilitaron la defensa de la integridad territorial del país y determinaron que ella pudiera consolidarse por la fuerza del derecho”


IDEAS POLITICAS SUSTENTADAS POR JOSE FALCON

Dentro del contexto personal debemos observar a un José Falcón, autodidacta que había comprendido por experiencias durante la Dictadura de Francia, que manejar información y expresar en publico sus opiniones costaba el exilio de la patria, desde ese entonces actuó con prudencia, moderación y se limito a cumplir adecuadamente sus funciones en todos los estamentos que le toco ocupar, de esta forma sirvió en el Gobierno de Don Carlos Antonio López, Francisco Solano López y en los gobiernos de la post guerra.

Podemos ubicar a Falcón, dentro de la línea de pensamiento liberal elemental no solidamente formado por influencia de los textos a que tubo acceso y por el intercambio de conversaciones que obtuvo con personalidades del brasil, argentina y Uruguay con quienes en invites de amistad entablaba conversación, en las cuales en verdad mas oía que debatía, por su instinto de prudencia y comedida.

En los hechos históricos de nuestra nación lo vemos participando en los procesos de transformación a un estado moderno con Don Carlos Antonio López, actúa además en el periodo del Mariscal López, y por sobre todo en la defensa de los derechos territoriales del Paraguay ejerciendo tal dignidad con la mayor de las devociones posibles, dedicando el mayor esmero y logrando por su intermedio salvar el parte del Chaco de la vorágine de los argentinos, y ejerciendo una férrea defensa inclaudicable contra el Imperio también por cuestiones territoriales.

Pero puedo extraer de su pensamiento basándome en los escritos inéditos que lego a la posteridad, de la siguiente forma: “llegamos al año de 1840…que el presentimiento secreto del pueblo de que se acercaban los momentos de preparar y abrir la fosa, que debía ocultar de la vista de este martirizado pueblo los restos de su tirano gobernante el Dictador Francia…no podía dar otro resultado que el de aliviar a este pueblo con su muerte” aquí podemos apreciar el pensamiento antifrancista, es decir se denotaba plenamente contra el régimen que había terminado con la muerte de Francia, que el denominaba como “años de oscurantismo” estas ideas desarrollo el, que lo determinaría decididamente en sus opiniones privadas y en su proceder político en el ámbito publico.

Tal así expresaba en otro pasaje de sus Apuntes: “pero poco duro en el empeño que parecía tener don Carlos López en su administración para la ilustración de la juventud. Si el hubiese continuado del modo que inauguro su gobierno, ¿hubiera dejado a su patria mejores recuerdos? Y su hijo mismo el tirano, educado con el orgullo de un mandón sin freno, a quien le constituyo sucesor suyo en el gobierno, con todas las fuerzas a su mando, preparándole así el camino par apoderarse del gobierno, hubiera sido imbuido de mejores máximas, par que el pueblo mejor dirigido y sin tener que sujetarse al capricho solo de un tirano, no hubiera tenido ocasión de sufrir tan lamentables perdidas y por ultimo su destrucción” aquí observamos, que el pensamiento anti lopizta de Falcón es claro, destaca además un liberalismo no profundizado sino incipiente, no madurado, pero sereno, lo llevan a despreciar todo atisbo siquiera de maquinación o captación del poder en forma individual. Se denota además su deseo de que la sociedad paraguaya, en especial la juventud, se ilustrara en mayor envergadura para el afrontamiento adecuado de sus necesidades como Republica, como ya anotara anteriormente, y lo recalco jamás se expreso de forma abierta con estas ideas las mismas son transcriptas de sus Anotaciones privadas.

Pero aun así en la prudencia de su privacidad expreso en sus Apuntes, con claridad cuan complacido se sentía el con el desarrollo promovido por Don Carlos al cual también denominaba tirano pero a la par le daba el trato de “Don Carlos”, muestra del respeto que le profesara, rescato algunas expresiones: “Por ese tiempo la Republica progresaba a pasos agigantados, su comercio florecía, su industria adelantaba…todos gozaban de bienestar por el aumento prosperidad que nos proporcionaba esa paz octaviana…”.

“Y cual es la libertad que tanto decantan habernos traído? La respuesta la saben no se nos diga que agraviado el pueblo paraguayo por su desastre, lanza improperios contra su libertadores, mejor dicho conquistadores…” es claro aquí su desdén y critica irónica a los aliados, y entabla una lucha en el papel entre la verdadera libertad y la falsa traída por los aliados conjurados en contra del Paraguay.

En las cuestiones de la defensa de la integridad territorial Falcón expresaba cuanto sigue en sus Apuntes: “¿Qué mejor titulo puede alegar el Paraguay que el de haber estado en posesión quieta y pacifica de sus territorios, desde antes de la separación de la madre patria. No es pues el mismo titulo y derecho adoptado por los pueblos, como un derecho internacional moderno, para arreglar sus cuestiones de limites procedentes de un mismo padre?; y si esto no es así, ¿Por qué al Paraguay se le niega tan escandalosamente sus derechos? Será porque así conviene a los intereses de sus vecinos. Sin lugar a dudas estas líneas expresan claramente los pensamientos del ya anciano Falcón, que esgrimía y de esta forma el sustentaba sus pensamientos con estas acciones, sus convicciones eran estas y su accionar los trabajos de recopilación de documentos y relato de hechos para la adecuada defensa diplomática.

Agregaba en otro pasaje des sus Apuntes: “Se comprende que la usurpación [de territorios] que quieren aplicar al Paraguay…es un calculo bien meditado de cohonestado pretexto para la apropiación de esas tierras a mano armada, como lo han hecho, con la seguridad de que su propietario no tiene un arma, ni esta en circunstancias de oponerse a las fuerzas de sus conquistadores. Es tan sencilla y clara la cuestión del territorio del chaco, en la parte que le corresponde al Paraguay, que solo la ambición del Gobierno Argentino es capaz de buscar, aun sin haberlo poseído, medios de intrigar, para quitarnos ese territorio y hostilizarnos desde allí, por todos los medios que le sean posibles”

Con esto queda bastante por ahora para dar a conocer al mundo que el Paraguay sostiene únicamente su debeos territoriales porque tiene títulos y derechos incuestionables, como los que quedan demostrados; nunca jamás ha tenido pretensiones de apropiarse de territorios ajenos, sino aquellos que justamente le corresponden. Si sus vecinos, aprovechándose de su debilidad, se apropian violentamente de sus territorios, la posteridad sabrá recuperarlos”.

Su interés dentro de este evento histórico es la defensa de los derechos del Paraguay, a su integridad territorial la cual el consideraba adecuadamente fundadas en el derecho de la posesión libre y pacifica, la patria es un valor ampliamente defendido por Falcón.

Y de sus ámbitos de acción fue principalmente el de la Administración Publica y que por ende se extendió al social, siendo su presencia de gravitante en la sociedad asuncena de su época, ya demostrada por el impacto ocasionado por su boda y por la muerte de su esposa, por el trato que recibía de las personas a un sin ocupar cargo alguno, era un persona con una vida no llena de lujos pero de acomodada existencia, tenia familia, casa, trabajo, felicidad, libertad y tiempo de meditación, no gustaba de la política partidaria, tampoco nunca se enfrento a ninguna facción política, se puede decir que jamás conspiro políticamente, era de buena familia y de buena concurrencia de amistades, era sereno, placido, agradable y laborioso, en lo político se puede decir que perteneció al partido nacional no como agrupación política organizada sino como grupo de personas que dieron todo de si en pos de la nación, no tenia creaciones filosóficas no por que no fuera capaz sino mas bien al claustro eterno del país de la posibilidad de contar con mayor elementos de difusión educacional en todos los ámbitos, no existe registro alguno conocido que mencione que gustaba de realizar de algún tipo de arte o trabajo hecho por el.




ACCION E INFLUENCIA EN LA POLITICA NACIONAL

José Falcón tubo destacada actuación en los siguientes trabajos realizados por su persona: En el archivo nacional, donde imprimió su estilo de trabajo y orden antes y después de la guerra contra la triple alianza y en el Ministerio de Relaciones Exteriores, en los mismos periodos, pero es de rescatar y de aclarar que Falcón no busco nunca influir determinantemente en la política nacional con tal o cual acción, siempre se determino como un hombre metódico, con prudencia, pensativo y como de muy poca acción hacia el debate político, solo se enganchaba al proyecto nacional fuera quien fuera o estuviera en el gobierno, talvez por un amplio instinto de supervivencia creo yo, ya que desde joven vio como aquellos, que manejaban información e ideas diferentes al gobierno de turno terminaban en el exilio, esto lo llevo a no postular grandes ideas políticas o posiciones políticas gravitantes en lo interno del país, jamás busco realmente el poder ni formo parte de ningún partido político, o algún tipo de organización política, solo servia a quien estuviera en el gobierno sin expresar ideas en contra mas bien aceptaba todo, pero en el momento en que la patria lo necesitaba, reacciono de su letargo expresivo y descargo irreductiblemente su posición sobre los derechos legítimos del Paraguay sobre su territorio, expuso acertada y profusamente sobre esta cuestión en sus distintos trabajos bibliográficos en contra posición de la tesis de un imperio como el brasil, y la argentina a los cuales enfrento directamente con sus argumentos, gracias a los cuales logro salvar lo que hoy es el chaco paraguayo de la vorágine de la argentina, y jamás fue vencido por los brasileños en el debate fronterizo sino mas bien solo fue apartado y el renuncio dignamente exponiendo sus ideas hasta el final, en este aspecto a la soberanía nacional, Falcón fue el gran paladín nacional, ya sus exposiciones sobre estas cuestiones fueron reproducidas una y otra vez por las generaciones futuras hasta que nuevamente fueron utilizadas para la defensa del territorio del chaco contra Bolivia, sus trabajos son los elementos que sustentan hasta hoy día nuestra heredad nacional y aun hoy día no pueden ser rebatidos, he así la influencia de Falcón, sobre la Soberanía Nacional.




CONCLUSIONES:

Antes de iniciar este trabajo consideraba a José Falcón como un personaje nacional poco trascendente por que no existía o por que no había nunca profundizado adecuadamente sobre su persona y sus acciones, solo lo conocía mas por la existencia de una ciudad con su nombre mas que por reseñas históricas sobre su persona, es de aclarar que no existen prácticamente trabajos adecuadamente elaborados sobre sus acciones y trabajos, aun que es mencionado en varios libros nacionales en escasos 10 a 15 líneas y nada mas, rescatando nuevos libros de este mismo año, y que anterior a ellos no existe nada de trascendencia sobre José Falcón.

Por ello me propuse tomar esta Personalidad por que ese es el trato que considero debemos darle a Don José Falcón, analizándolo en sus distintas facetas como la familiar, la social, la política y en la privacidad de sus pensamientos encuentro a un hombre que dio mucho por su país en distintas épocas de nuestra historia, vivió la época de Francia y Don Carlos, a mas de la Guerra contra la Triple alianza y la posguerra, vio las cuatro caras de la patria, el oscurantismo, el progreso a pasos agigantados, la guerra y la mutilación de la patria, considero que todos estos procesos políticos sociales no estuvieron al margen de influirlo decididamente en sus observaciones personales, mi visión actual de José Falcón es la de un digno servidor a la causa nacional, un hombre probo, humilde, no aferrado a lo material, sentimental, con convicciones, muy comedido y muy prudente, correcto, amante de la lectura deseoso de formarse y aumentar sus conocimientos como ciudadano de mundo, directo en sus apreciaciones personales pero calmo ante la barbarie, resignado y con un alto grado de instinto de supervivencia, un hombre de estado, pero alejado de la política, en cierta medida hasta funcional a otros, se lo clasificaría como se dice en Guarani “oikokua”, laborioso, cumplidor, disciplinado, un hombre con un gran espíritu nacional y lleno de determinación hacia la patria ya sentencio en una frase diciendo que no existiría paraguayo verdadero que osaría en manchar su nombre y firmar ningún tratado de limites que significare la mutilación de la patria, tenaz y contundente con esta aseveración.

Considero que hoy en día estamos llenos de personas falsas e hipócritas que utilizan la política para el logro de sus objetivos personales que no dan nada a la patria y que incluso se auto denominan nacionalistas o cosas así pero no lo son, sino mas bien farsantes de la ignominia y o leguleyos apatridas sin convicciones, que deberían de beber del mismo relicario de dignidad y afán por el trabajo que bebió Don José Falcón que se instituye como ejemplo de vida de devoción y dedicación a la familia, a la patria y al trabajo.

El mayor de los legados de Don José Falcón constituye su legado intelectual con referencia a la documentación para la defensa de los territorios en disputa con los aliados más claramente con el imperio del brasil y la argentina.

En ellos ejerció con la mayor tenacidad aun estando invadida y teniendo cerca las armas de los conquistadores, defendió con templanza y con carácter de innegociabilidad los límites y la soberanía nacional ante ellos, que tuvieron que quitarlo para lograr sus objetivos de conquista.

Veo y considero a Don José Falcón como un ejemplo nacional a seguir, e inspirador para las nuevas generaciones por la tenacidad de su trabajo, por su entrega, por su devoción, por la dignidad como lo ejercía por el respeto que amaso a su alrededor, por sus convicciones personales, por su trato social y familiar, por su laboriosidad, por su investigación y por haber soportado todos los embates que la vida le dio, por haber comprendido en su tiempo que también fueron los tiempos de la mejor patria que tuvimos, de cómo moverse sin desacreditar su prestigio y su persona, lego a la posteridad de nuestra nación un testimonio de vida alejado de los vicios y de los interés materiales.

Jamás se inmiscuyo en debate alguno ajeno a sus oficios de gobierno, sirvió a la patria por mas de 37 años y no lo hizo mas por que falleció, su persona hoy día empequeñecería a cualquier político o dicese de político en nuestro país, no se le conoce ningún acto de malversación de intereses del estado, los cuales protegió con la mayor diligencia posible, fue un héroe civil nacional, sus servicios jamás podrán ser igualados en el nivel que el los desarrollo, ejemplo sin igual, muestra clara del tipo de sociedad que se formaba en esos tiempos de la patria grande, ciudadano ilustre, educado en los tratos sociales, responsable en sus deberes de estado como en sus deberes privados, respetado reverencialmente.

Estos argumentos forjan mis ideales de tomarlo como ejemplo y tratar de propalar sus acciones, de demostrar que el Paraguay siempre contó con gente de altiva dignidad, con gente con honor y decoro verdadero como el, o acaso hoy existe personas como el que den todo de si por la causa nacional en forma desinteresada? Pues sentencio QUE NO! hoy estamos llenos de falsedad, llenos de personas abjectas al dinero, a los vicios, y la demagogia, falsos de imagen y estetas de la dignidad y del decoro, pues acaso conoce usted algún personaje actual que se lo compare?, pues no si dijera que si estaría mintiendo gravemente.

La semblanza de vida de Don José Falcón, fue, es y será de aquellas vidas que esta nación deseara siempre volver a contar en su seno, por el tipo de persona que fue, por sus acciones, por sus ideas y por sus ideales, se eleva magistralmente en las vidrieras de los mas grandes paraguayos de nuestra historia que merece y digno y justo reconocimiento por su labor en pos del país, a mas de haber sido de aquellos que formaron esa Pléyada de paraguayos que murió sepultado en el mejor siglo de este país, que estuvo a punto de tocar el cielo de la grandeza dentro del concierto de las naciones pero que cuyo trabajo fue inútilmente consumido por la guerra que acabo con nuestra nacionalidad verdadera y que hoy solo somos un vetusto lisiado de la historia, todo esto lo vio José Falcón y lo afronto con serenidad y pasividad eterna que cubría su verdadero pesar por la inmolación nacional, y aun así siguió realizando su trabajo por el bien de la patria, sus servicios jamás podrían ser pagados, pero reconocerlos seria la mayor de las justicias para alguien que podemos denominar como un prohombre de nuestra patria, por su dignidad, honor, valor y acciones, no igualados por ningún otro, y que hoy opacan absolutamente a muchos.
Hoy a 128 años de su fallecimiento considero que seria justo recordarlo merecidamente, como uno de los paraguayos mas ilustres de nuestra tierra.




BIBLIOGRAFIA.


 WHIGHAM, THOMAS L. y SCAVONE, RICARDO. “JOSE FALCON. ESCRITOS HISTORICOS” SERVILIBRO, ASUNCION PARAGUAY, 2009.


 SALUM FLECHA, ANTONIO. “HISTORIA DIPLOMATICA DEL PARAGUAY” INTERCONTINENTAL EDITORA, ASUNCION PARAGUAY, 2004.



 RUBIANI, JORGE “LA HISTORIA DEL PARAGUAY” ABC COLOR, ASUNCION PARGUAY, 1999.


 BENITEZ, LUIS G. “HISTORIA DEL PARAGUAY”, ASUNCION PARAGUAY, 1996

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lunes, 10 de agosto de 2009

Noticias Uruguayas

El gobierno de Lugo reclama un "precio justo"
Triple Alianza y los reclamos de Paraguay

Itaipú es la mayor represa hidroeléctrica del mundo y fue construida con capitales brasileños sobre el fronterizo río Paraná entre 1974 y 1982, cuando entró en operaciones con una capacidad instalada de 14 mil megawatts. Según el llamado Tratado de Itaipú, firmado en 1973 y que regula todo lo relativo a la represa, Brasil y Paraguay tienen derecho cada uno al 50% de la electricidad generada y la energía no utilizada debe ser vendida al otro socio, a un precio fijo. Paraguay sigue viviendo inmerso en la Guerra de la Triple Alianza, aunque en esta nueva versión, los agresores son dos.

Por otra parte, Uruguay, que ha acordado con el nuevo gobierno paraguayo comenzar a coordinar posturas comunes, se ve afectado directamente, ya que el presidente Lugo había comenzado conversaciones para poder vender energía excedente a Uruguay, como forma de avanzar en la integración energética y lograr cierta autonomía frente a Brasil, pero a la luz de los hechos, la integración regional energética solamente funciona y tiene perspectivas si es "bendecida" por los grandes de la región o, si es realizada entre ellos y para beneficio de ellos. Según el tratado bilateral, Brasil y Paraguay comparten a partes iguales la energía generada por Itaipú, cuya potencia se elevó a 14.000 megavatios en mayo de 2007, pero Asunción sólo puede vender sus excedentes a Brasil. Incluso para aumentar la parte que utiliza internamente tiene que avisar a su socio con cinco años de antelación.

Actualmente Paraguay consume apenas el ocho por ciento del total generado por Itaipú. La exportación de sus excedentes, de megavatios/hora, le aportan sólo 400 millones de dólares al año.

Pero si pudiera vender esa energía al precio de 80 dólares por megavatio/hora, fijado para el mercado mayorista brasileño por la agencia reguladora nacional, el total anual se elevaría a 3.500 millones de dólares.

Ese es "el precio justo", que constituye el segundo punto de las propuestas definidas en la comisión de negociación paraguaya.

Esos ingresos servirían para financiar una larga lista de planes y proyectos sociales del gobierno de Lugo, investido el 15 de agosto.Lunes, 22 de septiembre, 2008 - AÑO 10 - Nro.3037
www.larepublica.com.uy/politica/332468-triple-alianza-y-los-reclamos-de-paraguay
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La Guerra de la Triple Alianza

La guerra de la triple alianza
por aletano

1. El Brasil
2. El Paraguay
3. Resumen: causas de la guerra
4. La política de Mitre
5. Las principales batallas
6. Hacia el final de la guerra con el Paraguay
7. Alberdi: el "traidor"
8. Bibliografía utilizada

EL BRASIL

¿Qué busca el Brasil en el Río de la Plata? Lo que le falta desde el día en que los portugueses tomaron posesión de la parte del nuevo mundo que les habían abandonado los primeros conquistadores españoles. Confinados en la zona tórrida, los brasileros ocupan un suelo hermoso sin duda, pero que en sus inmediaciones al mar sólo puede ser habitado por las razas de África, y cuyas regiones interiores son inaccesibles por falta de vías de comunicación.

Esa necesidad le ha tenido en guerra con los países españoles inmediatos desde la época del descubrimiento, y la cuestión actual no es más que la prolongación de un pleito que, bajos distintos nombres y pretextos, cuenta siglos.

La cuestión para el Brasil no es de forma de gobierno, ni de raza, ni de nacionalidad, ni es cuestión política, ni mucho menos de personas ni de indemnizaciones de agravios recibidos: es más grave que todo eso, es de seguridad, de subsistencias, de población y de civilización, de vida o muerte para el Brasil.

El Brasil necesita salir de la zona tórrida en la que esta metida casi la totalidad de su territorio, y no tiene más que una dirección para buscar los territorios templados que carecen. Esta dirección es el territorio del Paraguay.

Tres causas hacen esenciales a la vida del Brasil estos territorios que busca en el Plata:

o La necesidad de poblarse con las razas blancas de Europa, para las cuales busca territorios templados que no tiene.

o La necesidad de tierras apropiadas para la producción de artículos de alimentación y sustento para su pueblo que no tiene, al menos, disponibles.

o La necesidad de asegurar sus actuales territorios inmediatos a los afluentes del Plata, por la adquisición y posesión de los países propietarios de la parte inferior de esos ríos.

Así el Brasil, en su propensión histórica y tradicional a extender sus límites hasta el Plata y sus afluentes, cede a la fuerza de invencibles necesidades que interesan a su población, a su subsistencia y a su seguridad.

El Brasil, poseedor absoluto del Amazonas y sus caudalosos afluentes, así como de una extensión de territorio equivalente a un cuarto del nuevo mundo, ¿sería el país tan destituido de ríos y de territorios que necesitase quitarlos a las repúblicas liliputienses de su vecindad? Tal es la objeción con que los brasileros enmudecen los que admiran sin examen las proporciones colosales del territorio del imperio de la América del Sud.

Una simple reflexión, sin embargo, bastaría para destruir esa objeción. Si los brasileros tienen territorios de sobra, ¿para qué salen a establecerse en el territorio estrecho e inseguro?

El África es el doble más grande que el Brasil, y su territorio entero no vale la isla de Gran Bretaña, que representa la 130 parte. No es la extensión, es la condición del suelo lo que importa considerar. Una cuestión de geografía como esta, no se comprenderá jamás si no se estudia con un mapa a la vista.

Aunque el Brasil tenga en ese entonces siete millones de habitantes, era un país relativamente desierto, si se toma en cuenta la extensión de su suelo. Luego sus habitantes que se establecen en el Plata, no salen del Brasil por falta de espacio, sino porque el espacio habitable y útil para el hombre de raza blanca, es escaso y pequeño.

EL PARAGUAY

El Paraguay tiene por adversarios natos al Brasil y a Buenos Aires, por pecados cuyo principio está en su situación geográfica.

EL PARAGUAY Y EL BRASIL

El territorio del Paraguay está como enclavado dentro del territorio de Brasil, y en medio de dos ríos que son brasileros absolutamente en su origen, y paraguayos en sus dos márgenes, desde que se hacen navegables. Esos ríos son el Paraná y el río Paraguay. De este modo el Paraguay posee las llaves de las dos grandes puertas interiores del Brasil.

Paraguay es necesario para el mantenimiento de la integridad del Brasil porque tiene el afluente soberano y principal, que sirva de única comunicación entre el interior del Brasil y su capital en ese momento, Río de Janeiro.

El Paraguay, por su situación geográfica, es la república instalada en el corazón del imperio. Y esa república independiente y soberana no está como Bolivia, aislada del resto del mundo, sino en contacto directo con Europa por ríos opulentos y libres al mar.

Y por medio del territorio fluvial de esa república, y con su venía, digámoslo así, tienen que pasar los mandatos imperiales, que salen de Río de Janeiro para ser leyes en Matto Grosso y Paraná. No porque el río Paraguay sea la mejor o más corta vía entre esos dos extremos del imperio, sino porque es la única, pues por tierra, atendida la distancia y el modo de ser del país desierto, solitario y salvaje, Cuyabá, capital de Mato Grosso dista demasiado de Río de Janeiro.

La provincia brasilera de Mato Grosso no tiene más lazo de dependencia material de Río de Janeiro que el río Paraguay, su único canal de comunicación. Así el río Paraguay es necesario a la integridad del Brasil por dos motivos diferentes:

o Porque sirve para asegurarle y conservarle las provincias que hoy posee,

o Porque basta su sola posesión para darle el territorio del Paraguay, atravesado por él, y quizá incluso las provincias Argentinas de Corrientes y Entre Ríos, situadas al oriente del Paraná, que es como una prolongación del Paraguay.

Tomar el río Paraguay por límite occidental sería para el Brasil tomar las puertas orientales de Bolivia, que son los ríos Bermejo y Pilcomayo, navegables ambos, y afluentes del Paraguay en la altura en que este río es propiedad absoluta del país de su nombre.

El Paraguay, constituido en estado independiente en faz de las provincias interiores del Brasil, es el monitor pasivo de la regeneración de esos países, en el sentido de la libertad de su tráfico directo con el mundo. El simple echo de su existencia en el corazón de América, es una revolución contra el régimen colonial, reservado por el Brasil a sus provincias de Matto Grosso y de Río Grande, en daño de la cultura de sus habitantes y del comercio de Europa.

La independencia del Paraguay es la independencia de Río Grande y Matto Grosso, por la mera fuerza de las cosas. El Paraguay mismo no podría impedir la acción natural de su ejemplo.

Los afluentes del Plata (el Paraguay, el Paraná y el Uruguay) ligan de tal modo en un común destino a las provincias meridionales del Brasil con los países litorales argentinos, que si el Brasil no consigue anexar estas regiones a su territorio, las provincias litorales del Brasil tendrán que segregarse del imperio antes de medio siglo, para formar familia con las naciones del Plata: o tienen todas que ser libres por el tráfico directo con Europa o que gemir todas tristes en una triste y común clausura.

El Brasil olvida que su propia desembarcación puede ser el resultado de la que imprudentemente se empeña en suscitar en los países de su vecindad.

El Paraguay representa la civilización, pues pelea por la libertad de los ríos contra las tradiciones de su monopolio colonial; por la emancipación de los países mediterráneos; por el noble principio de las nacionalidades; por el equilibrio, no solo del Plata, sino de toda la América del Sud, pues siendo todas sus repúblicas, excepto Chile, países limítrofes del Brasil, cada victoria del Paraguay es victoria de todas ellas, cada triunfo del Brasil es pérdida que ellas hacen en la balanza del poder americano.

En el terreno de las armas, la lucha entre el Paraguay y el Brasil es menos desigual de los que se imaginan los que juzgan de sus fuerzas respectivas por las dimensiones de sus territorios.

La mera distancia en que el Paraguay se encuentra respecto de Río de Janeiro, centro de los recursos del imperio, es ya una gran ventaja para el primero en la lucha que los divide. Si el tiempo es plata, el espacio es oro. Al Paraguay le basta dar un paso para arrebatar a Brasil inmensas posesiones, o ejercer en ellas un influjo desastroso para su autoridad.

La capital del imperio esta demasiado lejos del teatro de la guerra. Aunque situados en el mismo continente, la guerra que el Brasil hace al Paraguay es una guerra marítima, en el sentido que tiene que enviar por agua, a distancias y en plazos casi transatlánticos, sus expediciones militares. Por tierra, las capitales de ambos países distan demasiado.

Fortificados de ambos lados por caudalosos ríos y cubiertos de florestas impenetrables, el Paraguay es una grande ciudadela natural que puede desafiar todos los ataques de Brasil Buenos Aires combinados. Tiene además fortificaciones militares en que no cede a ningún país de América. Las baterías de Humaitá en el único punto de entrada que tiene el Paraguay al Sud, poseen más de doscientas bocas de fuego de grueso calibre, que todo buque es obligado, por la estrechez del río, a arrostrar, a boca de jarro, en el espacio de una legua. La Asunción misma es otra fortificación no menos importante y todo el río Paraguay tiene defensas no interrumpidas en el espacio de cien leguas.

Si la población del Paraguay es incomparablemente menos que la del Brasil, es mayor al menos que la población total de la República Argentina: es el doble de la que esta república tenía cuando hizo la guerra al Brasil en 1825, en que no pasaba de 600.000 almas. Además, el pueblo paraguayo es libre y homogéneo; la mitad de sus habitantes no son esclavos como en el Brasil.

El ejército de Paraguay, numéricamente mayor que el de la república francesa en la batalla de Marengo, consta de 60 mil hombres, es homogéneo como su población, disciplinado como un ejército de veteranos, ferviente y fresco como el soldado de América en los primeros años de su gran revolución. Sobrios, pacientes y bravos, todos los soldados saben leer, y es raro el que no sepa escribir y contar. Europa misma no tiene ejemplos de esta especie.

El Paraguay no tiene deuda pública, no porque le falta crédito sino porque le han bastado sus recursos, mediante el buen juicio con que los invierte. Habituado a vivir de recursos interiores, es pueblo a prueba de bloqueos y de sitios.

No esta dividido en partidos, lo que le quita al Brasil la ventaja de contar, para una invasión, con la vanguardia natural, que de ordinario le ofrece la anarquía crónica de otras repúblicas. Mas de cuarenta años de intrigas necesitaría el Brasil para regimentar en el Paraguay una oposición anarquista, como la de Flores, que le sirve de ejército aliado en la guerra de la Banda Oriental.

EL PARAGUAY Y BUENOS AIRES

Buenos Aires no ve en Santa Fe en Entre Ríos nada sino colonias. En los que han dejado de ser argentinos, no ve nada sino rebeldes, a quienes reconoce independientes de boca, pero sin renunciar a una esperanza secreta de reivindicarlos en más feliz oportunidad. En este caso se hallan Montevideo, Bolivia y sobre todo el Paraguay, a quien después de treinta años de vivir independientemente lo calificó Buenos Aires de provincia Argentina, todavía en 1842, y protestó contra su independencia.

El Paraguay no ha sido reconocido independiente por la República Argentina sino en 1852, bajo el gobierno nacional del Paraná, pero Buenos Aires, que nunca reconoció ese gobierno, protestó contra la validez de sus actos diplomáticos, y todo el programa de su política actual consiste en anularlos poco a poco hasta recuperar, con la ayuda del Brasil, todo lo que las provincias le quitaron desde Caseros con la misma cooperación brasilera. Así para Buenos Aires, el Paraguay no es un Estado independiente de derecho, y su reivindicación prevista es probablemente uno de los puntos subentendidos de su alianza presente con Brasil.

Con tratados y sin tratados, con declaraciones de principios o sin ellas, el Paraguay, por el simple echo de su posición fluvial, no puede existir como estado soberano sin la libertad de navegación de los afluentes del Plata.

Así, Paraguay es partidario nato de esa libertad, y parte implícita y tácita en los tratados que la consagran. Luego su mera independencia es un fallo de muerte contra los monopolios tradicionales de Buenos Aires, en las provincias litorales situadas al sur del Paraguay.

Mientras el Paraguay vivió aislado de sus vecinos para escapar de la guerra civil, que los devoraba, pudo muy bien alimentar su tesoro público con estancos y monopolios fiscales establecidos en ciertas industrias interiores. Pero desde que siente la necesidad de desarrollar su producción y riqueza para agrandar su poder en la medida que lo hacen sus rivales, tiene que ofrecer a la inmigración y al comercio el ejercicio libre de las industrias más productivas del país. Abolidos los estancos y los monopolios, tendrá que vivir de los recursos que alimentan a los pueblos más civilizados y más fuertes, -las rentas del tráfico libre, las aduanas-. A esos destinos marcha el Paraguay con una docilidad inteligente a la ley del progreso, que lo hace digno de la grandeza que, pareciese, le esperaba.

Pero desde que se vea entrado en esa vía, tendrá que chocar, como les sucede a las provincias litorales argentinas, con la pretensión de Buenos Aires a ser el puerto intermedio indispensable de los países interiores para su comercio con los países de ultramar. Ya le sucedió esto mismo en 1842 cuando, libre de la dictadura del doctor Francia, quiso el Paraguay abrir relaciones de comercio con países extranjeros. Buenos Aires le impidió todo género de relaciones con el extranjero. Así las condiciones y exigencias de su nueva vida exterior lo traen esta vez a tomar como suyo propio el viejo litigio de las provincias Argentinas con Buenos Aires. Esta comunidad de interés con las provincias lo hace ser su aliado natural, no sólo para arrancar las libertades y recursos de los cuales Buenos Aires las tiene despojadas, sino también para defenderlos y conservarlos después de reivindicarlos. Esa alianza será una de las bases permanentes de su política exterior respectiva y recíproca. Las provincias argentinas deben tomar el Paraguay como palanca para levantar el edificio de su gobierno nacional contra las resistencias de Buenos Aires.

Apoyarse en Buenos Aires para vencer a Buenos Aires, es un contrasentido y un absurdo. En esta base floja y ridícula esta apoyada, sin embargo, toda la política de los argentinos que rodeaban Buenos Aires con la esperanza de que les constituya su gobierno, renunciando para ello a los recursos que les tiene arrebatados.

En la guerra, el poder de la provincia de Buenos Aires para con el Paraguay, es completamente nulo. No se atrevió el general Mitre, después de la victoria de Pavón, a invadir la provincia de Entre Ríos, cuando estaba en el colmo de su poder, y se había de lanzar solo al Paraguay, donde sucumbió el ejército de Belgrano en 1811!

Buenos Aires no podía ejercer acción militar alguna contra el Paraguay sino apoyándose en las provincias litorales argentinas, y como éstas no servirían a Buenos Aires en su propio interés, sería preciso que empezara por conquistar las provincias. De esto se ocupa cabalmente y la guerra que hace hacer en la Banda Oriental no tiene otro objeto que subyugar a las provincias argentinas con la ayuda de Montevideo y del Brasil, para pasar en seguida al Paraguay.

Como resultado, las provincias argentinas atacaron al Paraguay en defensa de Buenos Aires.

Buenos Aires solo no habría sido un poder serio para el Paraguay. La población del Paraguay, cuatro veces mayor a la de Buenos Aires, es homogénea y compacta en opiniones, mientras que Buenos Aires tiene dividida la suya en dos partidos; el Paraguay tiene un ejército; Buenos Aires no puede decir cual es el suyo y cuál lo ajeno, empezando por sus soldados que sólo son nacionales en cuanto la nación los viste, los arma y les paga, para que sirvan a Buenos Aires.

EL PARAGUAY Y LA BANDA ORIENTAL

Montevideo es al Paraguay, por su posición geográfica, lo que el Paraguay es al interior de Brasil, la llave de su comunicación con el mundo exterior. Tan sujetos están los destinos del Paraguay a los de la Banda Oriental, que el día en que Brasil llegase a hacerse dueño de este país, el Paraguay podría ya considerarse como colonia brasilera, conservando una independencia nominal.

Ocupado Montevideo por el Brasil, la República del Paraguay vendría a encontrarse de echo en medio de los dominios del imperio. He ahí porque el Paraguay se ha visto y debido verse amenazado en su propia independencia. Por la invasión del Brasil en la Banda Oriental. Ha echo suya propia la causa de la independencia oriental, porque lo es en efecto, y su actitud de guerra con el Brasil es esencialmente defensiva y conservadora, aunque necesidades estratégicas le obliguen a salir de su frontera. Esta identidad de causa entre el Paraguay y la Banda Oriental resulta probada por el manifesto en que el Brasil acaba de anunciar a los poderes amigos su determinación de hacer la guerra al Paraguay. En él reconoce el señor Paranhos que la cuestión de límites es la causa principal de la contienda. El Paraguay reclama como límite septentrional de su territorio el río Blanco y el Brasil pretende que lo es el río Apa. Entre el Apa y el Blanco, afluentes del río Paraguay, existe un territorio de 30 leguas españolas de norte a sur, y 50 de Este a Oeste, que el Brasil reclama como suyo y que es evidentemente paraguayo. Ese territorio es ribereño del río Paraguay. En todo ese trayecto ninguno de los dos países puede hacer actos de soberanía hasta que no se defina la cuestión de límites.

Esta cuestión que puso las armas en manos de Brasil es la que este país quiere resolver de hecho, tomándole al Paraguay la ventaja que él le lleva al estar mas abajo de Mato Grosso, por la ocupación de la Banda Oriental, que es la llave de la navegación exterior del Paraguay. He ahí porque el Paraguay ha visto en peligro inminente su libertad de navegación, desde que ha visto el Brasil en camino de apoderarse de la Banda Oriental, como ya lo hizo en 1820.

La complicidad visible de Buenos Aires con el Brasil en la ocupación de la Banda Oriental, no hace sino más amenazante para el Paraguay la actitud del imperio, causa de los motivos de interés que Buenos Aires tiene por su parte de suprimir la existencia soberana del Paraguay, para no dejar ese mal ejemplo a espaldas de las provincias litorales, cuyo tráfico pretende monopolizar. Aunque el Paraguay fuera adjudicado a Brasil y no a Buenos Aires, esta provincia tendría servido los intereses de su monopolio por el mero hecho de quedar el Paraguay reducido, como Mato Grosso, a la condición de provincia interior del Brasil, mas interesado que Buenos Aires en la clausura de esas regiones.

RESUMEN: CAUSAS DE LA GUERRA

CAUSAS

o Expansionismo Brasileño - Mantener controlada la provincia brasilera de Matto Grosso, adquirir zonas templadas, aumentar población de raza europea, obtener buenos suelos, etc.

o Libre navegación de los ríos para Brasil y Buenos Aires - El primero por ser el río Paraguay una importantísima vía de comunicación y el último deseaba mantener su monopolio, que se veía amenazado por Paraguay.

o Situación Uruguay: El partido colorado (liberal) apoya a Buenos Aires y al Imperio, y el blanco (federal) se opone a estos. Brasil ocupa Montevideo para sus propios intereses, ganado terreno el partido colorado.

o Intereses Británicos: Destruir el promisorio modelo paraguayo libre de deudas antes de que su ejemplo se expanda hacia las demás naciones sudamericanas haciéndole perder a Gran Bretaña su dominio económico.

CUANDO ARGENTINA ENTRA EN LA CONTIENDA

Al principio Buenos Aires declara una "neutralidad aparente" en la guerra, no permitiéndoles el paso terrestre a Paraguay ni a Brasil. No obstante, cuando Brasil solicita permiso para el paso naval por Corrientes y Argentina accede, Paraguay, por orden de Francisco Solano López decide invadir esta provincia. En ese momento, se le declara la guerra al Paraguay.

INTERESES AMERICANOS

La indiferencia de las repúblicas de Sud América sobre la suerte de la Banda Oriental y del Paraguay, en la lucha desigual, en cierto modo, que hoy sostienen contra el imperio del Brasil, daría una triste idea del americanismo o solidaridad de los intereses americanos que tanto ruido hicieron con ocasión del conflicto reciente entre España y Perú. Los pueblos de origen español no podían ver con indiferencia la absorción de que están amenazados sus hermanos del Plata, por un imperio de raza portuguesa, alterada fuertemente por la mezcla de razas de color, pues tal absorción sería un argumento tristísimo de inferioridad en contra de la América antes española.

Corre igual peligro otro principio que hoy es americano por su generalidad, y es el principio social de la libertad civil, amenazado en el Plata por el de la esclavitud civil, consagrado por las leyes brasileras.

Las libertades de comercio y navegación fluvial llamadas a poblar, a enriquecer, y a civilizar los países solitarios del interior de América, y a unir los pueblos del Pacífico con los del Atlántico y Europa, no pueden sufrir un revés en el Plata, sin que toda Sud América se resienta de ese contraste. En este sentido, la independencia de la República Oriental es de interés americano a la par que europeo.

LA POLÍTICA DE MITRE

La política actual del general Mitre no tiene sentido común si se le busca únicamente por su lado exterior. Otro es el aspecto en que debe ser considerada. Su fin es completamente interior. No es el Paraguay, es la República Argentina. Y éste es el punto por donde esta lucha preocupa y llama la atención.

No es una nueva guerra exterior: es la vieja guerra civil, ya conocida, entre Buenos Aires y las provincias argentinas, si no en las apariencias, al menos en los intereses y miras positivos que le sustentan.

¡Pero cómo! -se dice a esto- ¿No esta ya restablecida la unión de la República Argentina? ¿No ha contribuido la misma guerra a estrechar y consolidar esa unión? Eso dice Mitre, veamos lo que se hace en realidad. ¿Que unión quiere para los argentinos? La unión en el odio contra el amigo, que ahora cinco años puso en paz honorable a Buenos Aires vencida, con las provincias vencedoras. Por el general López como mediador, estaba firmado el convenio de Noviembre, que era la base de la organización de la República Argentina.

Los que hallaron preferible la mediación del Paraguay a la de Francia e Inglaterra, son los que llevan hoy la guerra a ese pueblo a título de bárbaro!

¿Que pruebas ha dado de dicha barbarie que modifique la aplicación de los deberes argentinos? Ha sacado la espada en defensa de la independencia de la Banda Oriental contra el Brasil, y ha estado en Corrientes, en lugar de dejar que el Brasil ocupe esa provincia como quería el "neutral" general Mitre, para que hiciera de ella un cuartel general contra el amigo.

El que entregó la provincia de Corrientes a los brasileros para que la emplearan como una batería contra el Paraguay, es en efecto el que ha traído a los paraguayos en el suelo argentino.

¿Cuál es la unión que el patriotismo del general Mitre evita con el mayor cuidado en medio de la crisis actual? La unión de los argentinos en el goce de la renta de diez millones que todos ellos vierten en la aduana de Buenos Aires. El frenesí del amor por la República Argentina no va hasta devolverle sus diez millones de pesos fuertes.

La unión decantada deja en pie toda la causa de la guerra civil de cincuenta años, a saber: la renta de las catorce provincias invertida en la sola provincia de Buenos Aires.

En lugar de unir estos "dos países", se han contentado con unir dos hombres. Esto se ha llamado recoger el fruto de una gran política, es decir, conseguir que Urquiza deshaga su propia obra, su propio poder, su propia importancia.

La unión del general Urquiza con el general Mitre, en efecto, no impide que el presupuesto provincial de Buenos Aires, de valor diez millones de duros, prosiga, en plena unión, garantiéndose y pagándose con los diez millones en que consiste la renta total de las provincias, aún después de los cinco años que asignó a esa garantía el convenio de Noviembre de 1859.

¿Que hace a este respecto el patriotismo del general Mitre? En lugar de devolver a las provincias sus diez millones de duros, se los deja a Buenos Aires, y envía al señor Riestra a Londres a buscar otros diez millones prestados, por cuenta de las provincias, bien entendido, para hacer la guerra al Paraguay; es decir, para desarmar a la nación argentina del único aliado que puede ayudarla un día para reivindicar los diez millones que Buenos Aires prometio devolverle, de que se hizo garante el Paraguay y en vez de devolver aspira a retener toda su vida, como los retendrá indudablemente mientras la ciudad y puerto de Buenos Aires sean propiedad de esa provincia y no de la nación, conforme a la constitución reformada por el "patriotismo argentino" del general Mitre.

Es verdaderamente curioso que Buenos Aires, a quien la nación le tiene prestada toda su renta, por razón de que no le basta su renta local propia, se abstenga de acudir a un préstamo en Londres, y que sea la Nación (que no necesita pedir diez millones porque los tiene), la que busca en Londres esos diez millones, en lugar de tomar los suyos, que los tiene Buenos Aires! ¿Que hace entretanto el patriotismo argentino de esta provincia? Hace prestamos mensuales a la nación con su propio dinero de ella, a cargo de devolución, y con un moderado interés!

Así se comprende porqué Corrientes y Entre Ríos apoyaban al Paraguay, al igual que algunos argentinos: Si el Paraguay triunfase sobre el Brasil, la República Argentina recuperaría naturalmente sus diez millones, cuyo despojo se apoya hoy en la alianza y en las fuerzas del Brasil. Si el Paraguay, Corrientes y Entre Ríos fuesen vencidos, Argentina no volvería a ver sus diez millones en cuarenta años.

¿Es necesario entonces demostrar que la simpatía por el Paraguay es pura y simplemente amor por la República Argentina? ¿Que pretende en efecto, el Paraguay? Pues que la Banda Oriental no este ocupada por el Brasil. El patriotismo argentino del general Mitre ha creído que debía defenderse de esa pretensión, incluso antes de que Corrientes fuese invadida.

LAS PRINCIPALES BATALLAS

Excepto la batalla de Curupaití y Estero Bellaco, la triple alianza salió siempre victoriosa.

o Recuperación de Corrientes

o Tuyutí: La más sangrienta en la historia de América.

o Curupaití: Victoria Paraguaya (9000 caídos argentinos, 92 paraguayos) Esta batalla se libró en 1866.

o Batalla del Riachuelo

o Fortificación de Humaitá: Humaitá es hoy en día una población del Paraguay célebre por la heroica resistencia ofrecida en esta batalla. La batalla de Humaitá tuvo lugar en el año 1868.

o Estero Bellaco (No hubo vencedores en este combate)

o Lomas Valentinas: Lugar del Paraguay central donde se puso una de las últimas resistencias a las tropas de la triple alianza (1868)

o Yataití Corá: Un combate y una entrevista. En esta última Solano López ofrece rendirse e irse de Paraguay a cambio de la paz. La oferta es declinada por Mitre, alegando que debe respetar una cláusula en el acuerdo de la triple alianza que menciona que ningún país puede decretar la paz por separado. (Cláusula que seria posteriormente violada por Brasil sin ninguna consecuencia adversa para este) Luego, Brasil declinaría la misma oferta de Solano López, motivado por los intereses Británicos que deseaban la destrucción del Paraguay y su modelo para preservar su dominio económico en la región.

o Yatay

o Defensa del Cuadrilátero

o Línea Pikysiry

o Toma de Asunción

o Cerro Corá: Los ejércitos brasileros capturan a Francisco Solano López y a lo que quedaba de su ejercito, lo llevan al cerro corá y los matan.

Francisco Solano López: (1827 - 1870) Fue presidente del Paraguay de 1862 a 1869, sostuvo la desastrosa guerra de la triple alianza (1864 - 1870) muriendo en su ultima batalla (Cerro Corá).

HACIA EL FINAL DE LA GUERRA CON EL PARAGUAY

Buenos Aires no sacará esta vez del Paraguay absolutamente nada, solo que por fin acabará de hacer de ese pueblo el primer guerrero de la América del Sur. Buenos Aires elabora el instrumento que ha de hacer expiar sus faltas. Recogerá un día el fruto de su injusticia de 50 años para con el Paraguay y las provincias argentinas.

Se acusa al doctor Francia del aislamiento en que ha vivido ese país. Cuando murió el doctor Francia, y el presidente López intentó abrir relaciones con todos los poderes, el gobierno de Buenos Aires, se opuso a ello, obligando al Paraguay a proseguir su aislamiento. Y en 1865, Paraguay continuó bloqueado, por los intereses monopolistas de los que controlan las puertas del Plata.

Hay un echo que basta para enmudecer a todos los que calumnian a ese país, y es que el primer tratado que se celebró para la libre navegación de los afluentes del Plata por las banderas de Europa, no fue celebrado por el Brasil no por Buenos Aires, sino por el Paraguay, que en Marzo de 1853 firmó el que sirvió de norma y precedente a los célebres tratados argentinos firmados el 10 de Julio de ese mismo año, protestados por los dos poderes que bloquean al Paraguay en defensa de la libertad fluvial.

En un periódico de Buenos Aires, dijo el general Mitre en ese tiempo que un día esos tratados serían despedazados y sus fragmentos arrojados al viento.

Los que protestaron contra los tratados de libertad y a causa de esa libertad que los destituye de su preponderancia monopolista, acusaban al tratado paraguayo de que solo abrió al libre tráfico el puerto de Asunción. Pero ¿quien le dio ese ejemplo sino el tratado de 1825, firmado por García, en el cual Buenos Aires concedía a Inglaterra la libertad de comerciar con todas las provincias argentinas, con tal que no lo hiciera sino por el puerto de Buenos Aires?

Esa política ha dado al fin sus frutos, como era de esperar.

El Paraguay convertido en soldado, su suelo en ciudadela, las costas de sus ríos en baterías inexpugnables, no pensando sino en guerra, ni sabiendo hacer otra cosa que pelear heroicamente, es el resultado lógico de la política que, desde 1810 hasta 1865, ha sido una protesta y una amenaza constante contra la independencia de esa república y su derecho natural a comunicar con el mundo, por sí misma y sin sujeción a los que han querido imponérsele como su órgano forzoso y violento.

Sin la injerencia de Brasil, ¿es admisible siquiera la hipótesis de una guerra argentina con el Paraguay? No se podía salvar la identidad brasilera sino por el brazo de la República Argentina y por el instrumento de su territorio fluvial. Luego ha sido preciso que caiga la sangre argentina a fin de que el emperador del Brasil reivindique su provincia de Matto Grosso, que de otro modo habría quedado independiente.

LAS RAICES DE LA PAZ

No estaría en guerra el general Mitre contra el Paraguay, no la habría llevado antes a la Banda Oriental, no estaría el Brasil en el Plata, si la unión argentina fuese un hecho. Con sólo existir la unión de los pueblos argentinos, la actual guerra exterior carecería de razón de ser. La guerra es hecha cabalmente para evitar la unión, porque la unión practicada con verdad es el hecho que debe quitar a la provincia de Buenos Aires lo que esta arrebata a la Nación por la división o desunión de su territorio en dos países, uno tributario, el otro privilegiado.

Si Buenos Aires deseara la unión de los argentinos, no habría necesitado buscarla por el camino de la guerra con el Paraguay. Hay un camino más corto, que está siempre en su mano, y sería el de devolver a la nación lo que es de la nación, su renta, su tesoro. Pero devolverla de palabra, o en principio, no es devolverla de hecho. No hay más que un medio de practicar este hecho: devolver a la nación su capital y el puerto en que está su renta.

La triple alianza es la liga de tres enemigos natos, cada uno de los cuales desconfía mas de su aliado que del enemigo común. No es extraño que ella encierre tres políticas, siendo cada política doméstica en sus miras, para cada aliado. Las tres son injustas y por eso cada uno de los aliados busca su objeto interior por la mano del extranjero. Flores no tiene otro enemigo que los blancos; Mitre no tiene más adversario en vista que las provincias, don Pedro II no tiene más enemigo que la ex República de Río Grande.

Una vez que los paraguayos efectúan la retirada del territorio argentino, donde eran acogidos como aliados, la alianza pierde el objeto aparente que tenía, dejando a los dos presidentes del Plata, aliados del Brasil, en la triste situación de pelear sin interés directo para su país, y sólo con el objeto humillante de rescatar territorios del soberano brasilero.

CONSECUENCIAS DE LA GUERRA

o Paraguay: Queda arrasado tras perder el 70% de la población total y el 90% de la población masculina. La mujer paraguaya se ve obligada a cumplir los roles del hombre, y a abandonar sus convicciones religiosas y morales para repoblar el país. Todo esto lo hacen de forma totalmente voluntaria. Además, a Paraguay le corresponde pagar sumas por las pérdidas en la guerra y sanciones económicas que se le imponen. Pierde muchas industrias. No tiene otra opción que recurrir a la banca londinense, cosa que no había hecho nunca, endeudándose. Un país que lucia prometedor, queda totalmente devastado, se pierde una generación completa causando tal retroceso que aún hoy en día, más de 120 años después, se mantiene vivo en la memoria del pueblo paraguayo. Probablemente otra seria la situación del Paraguay actual de no haber sido por esta guerra.

o Argentina: La guerra le es completamente inútil a Argentina. No logra ningún tipo de expansión territorial; gran cantidad de caídos; sus soldados supervivientes vuelven trayendo consigo una epidemia de fiebre amarilla y cólera, y hay un aumento de la deuda exterior por el financiamiento de la guerra. Quizá el puerto de Buenos Aires haya conseguido un beneficio leve a causa de que Paraguay no estaba más en condiciones de competir, pero las desventajas superan ampliamente las ventajas.

o Uruguay: Similar a Argentina, agregándosele toda la incertidumbre que acarrea el ocupamiento de Montevideo por Brasil.

o Brasil: Aunque también pierde una numerosa cantidad de hombres y se endeuda con Gran Bretaña, Brasil anexa todos los territorios que tenía en litigio con Paraguay, se queda con sus industrias y mantiene su provincia de Matto Grosso.

ALBERDI: EL "TRAIDOR"

Los textos leídos recientemente corresponden, en su mayoría, a Juan Bautista Alberdi, quién relato la guerra de forma objetiva, hizo lo posible por cambiar la situación y por ello fue llamado por algunos, traidor, aunque sus escritos no pudieron ser refutados exitosamente, ni siquiera por el Doctor García.

A Alberdi se le llamó traidor por haber sido un opositor declarado a la guerra contra el Paraguay, de acuerdo con sus escritos relativos al imperio de Brasil, único y verdadero enemigo de aquél país, y cuyo odio imperialista no teníamos nosotros porque condividir. Alberdi había sido ministro de la República Argentina ante varias naciones de Europa y ante el Vaticano, en la época de la Confederación, y durante los gobiernos del general Urquiza y el doctor Derqui, o sea, cuando Buenos Aires se separó del resto de las provincias, constituyéndose en "Estado independiente", segregación que duró de 1852 a 1861.

Posteriormente Alberdi, por los peligros que representaba, fue sustituido por Balcarce, pero no desistió: fuera de toda posición oficial, continuó demostrando que Buenos Aires no expresaba la opinión propiamente nacional de Argentina.

Se le acuso repetidas veces de traición y se publicaron cartas con el objetivo de llamar la atención al pueblo, pero nunca se logró que este condene a Alberdi.

BIBLIOGRAFÍA UTILIZADA

JUAN BAUTISTA ALBERDI – La guerra del Paraguay.

DAVID PEÑA – Alberdi, los mitristas y la guerra de la Triple Alianza.

RAMÓN GARCIA-PELAYO Y GROSS – Pequeño Larousse en Color: Historia y Geografía.

Apuntes varios




TRABAJO REALIZADO POR:

ALEJANDRO DANINO

aletano[arroba]hotmail.com
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